14 de febrero 2006 - 00:00

Empresa Monsanto embargó otro barco con soja desde la Argentina

Un cargamento de 17.500 toneladas de harina de soja argentina embarcados por la empresa Toepffer Internacional fue demorado en el puerto español de Cartagena por la Justicia de ese país a pedido de la empresa Monsanto.

Esta nueva acción se suma a cuatro anteriores que en diferentes puertos de Europa involucraron a cargamentos de subproductos de soja argentina como parte de una estrategia de la empresa estadounidense para lograr el cobro de las patentes de semillas de «soja RR».

La disputa entre productores y semilleros por el reconocimiento de la tecnología en semillas arrastra ya dos años y estuvo, muchas veces, a punto de concretarse bajo la firma de un acuerdo. Pero, por discrepancias entre los productores por la forma de cobro de la patente o por la intervención del gobierno, todas las chances de arreglo quedaron en el olvido.

• Teoría

La decisión de recurrir a la Justicia internacional la tomó Monsanto luego de estos fracasos de acuerdo. La empresa estadounidense sustenta la teoría de que si los jueces de los diferentes destinos le aceptan la presentación, luego de una toma de muestras que confirme la procedencia de la oleaginosa, pueden cobrar la regalía en el destino. De esta forma, se involucran los importadores y se genera una controversia comercial que puede resultar f av o r a b l e para la empresa, aunque a largo plazo. Desde la Argentina, la decisión de Monsanto es rechazada por las cuatro entidades de productores y por el gobierno, y apoyada por la Asociación de Semilleros Argentinos (ASA). De hecho, la Secretaría de Agricultura manifestó haberse presentado en Europa como parte querellante contra la empresa e informó que su presentación fue aceptada por la Justicia, en este caso, holandesa. Sin embargo, desde la empresa desacreditan los dichos de la SAGPyA e indicanque el gobierno argentino no fue tomado como parte del litigio. Lo cierto es que la presión de Monsanto Internacional sobre los cargamentos de harina de soja inquietan a los exportadores que comienzan a verse involucrados en un conflicto que, en esencia, no les es propio.

• Discrepancias

Ayer mismo, semilleros y entidades de productores volvieron a reunirse en la Bolsa de Cereales de Buenos Aires para tratar de definir un acuerdo en conjunto. Pero el objetivo se frustró nuevamente ante discrepancias en los montos del acuerdo. Si las presentaciones de Monsanto son efectivas, los importadores deberán pagar hasta 18 dólares (con costos de juicio incluido) por cada tonelada desembarcada. Dicho valor se le descontaría al productor en origen cuando comercialice sus granos como forma de cobertura que deberá tomar el exportador ante eventuales conflictos en Europa.

La demora concretada ayer durante la mañana europea se suma a acciones similares, de freno en embarques y/o tomas de muestras, dos barcos en Bilbao y en Santander, uno en el Reino Unido y otro en los Países Bajos.

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