25 de julio 2006 - 00:00

Empresarios: el salario mínimo debe subir menos que inflación

Héctor Méndez
Héctor Méndez
Los representantes del sector empresario sorprendieron al ministro de Trabajo, Carlos Tomada, cuando le presentaron su propuesta para la suba del salario mínimo: «Creemos conveniente no exceder la suba del costo de vida desde el último incremento», habría planteado Héctor Méndez, presidente de la Unión Industrial Argentina, con la aquiescencia de sus pares presentes en el despacho del ministro. El guarismo apenas supera 10%; no hay que ser muy perspicaz para imaginar que se trata de una propuesta «de arranque» que culminará con algún valor más cercano a 19%.

En ese mismo sitio se convino que mañana -también en Trabajo- habrá reunión de la denominada «mesa chica» del Consejo del Salario Mínimo, previa a la «mesa grande» que comenzará a sesionar el jueves. Esa «mesa chica» la integran Daniel Funes de Rioja y Horacio Martínez, por la UIA; Carlos Enrique Wagner, por la Cámara Argentina de la Construcción, y Ovidio Bolo, por la CámaraArgentina de Comercio. Del lado sindical se les enfrentarán Hugo Moyano (secretario general de la CGT), Juan Manuel «Bocha» Palacio (por la UTA) y José Luis Lingieri ( sanidad). Hay un cuarto representante gremial aún por designar.

Se supone que en esa reunión se intentará fijar el eje alrededor del cual girará la negociación. En realidad, el eje es uno solo: quién gana la pulseada por el porcentaje de suba para el salario mínimo.

En este panorama, el planteo que llevaron ayer los empresarios ni siquiera se acerca al 19% que estableció el gobierno como tope para las negociaciones salariales, cifra que era la que -se especulaba hasta ayer- podrían aceptar los patronos y que llevaría el mínimo a $ 754. Pero aplicando la inflación acumulada desde junio de 2005 ( levemente superior a 10%), el mínimo pasaría de los actuales $ 630 a poco menos de $ 700.

Otro de los pedidos empresarios será que el incremento del salario mínimo, cualquiera fuere el monto, se aplique en dos o tres cuotas, tal como se pactó en las últimas negociaciones salariales.

Desde ya, la oferta empresaria está mucho más lejos aún del reclamo de la CGT, que poco menos que exige que el sueldo mínimo se acerque a los $ 860. Ni siquiera se acerca a los $ 800 que querría fijar el gobierno, porque en la Casa Rosada se pensaba -hasta ayer al menos- que será la cifra intermedia entre el ofrecimiento patronal y el reclamo sindical.

Al encuentro de ayer concurrieron -además de Méndez- Carlos de la Vega (presidente de la Cámara Argentina de Comercio) y Wagner acompañado por Gregorio Chodos. También concurrieron los abogados laboralistas y dirigentes de la UIA Funes de Rioja y Martínez (industria naviera).

  • Academia

    Tomada arrancó reconociendo que en la actualidad, y tras las convenciones colectivas que pactaron nuevas escalas salariales, sólo hay nueve convenios con mínimos inferiores a los $ 700, por lo que la convocatoria al Consejo del Salario Mínimo es casi académica. El ministro no identificó a qué ramas de la industria se refería, pero serían en su mayoría sectores que aún no cerraron sus paritarias (se trataría de algunos sectores específicos de panadería y de indumentaria, entre otros).

    Por su parte, los empresarios plantearon que su principal preocupación es combatir el empleo en negro y tratar de poner en la legalidad a la enorme fuerza de trabajo en esas condiciones (las cifras del INDEC muestran que casi 45% de los trabajadores argentinos trabaja «en negro»). Fue entonces que aprovecharon para «pasar el aviso» de la ley de accidentes de trabajo y las reformas laborales que impulsa el diputado por la CGT Héctor Recalde.

    Sin embargo, se cuidaron de mencionar un posible traslado a los precios del aumento del salario mínimo. «Sabemos que es un tema que crispa tanto al ministro como al presidente Néstor Kirchner, y no nos pareció la oportunidad para traerlo a colación», dijo uno de los participantes de la reunión.

    La posición que llevaron los empresarios a Trabajo había sido convenida durante el fin de semana a través de numerosos llamados telefónicos. En cambio, esto no sucedió durante el almuerzo de ayer organizado por la Sociedad Rural (SRA), según confirmaron varios participantes de esa tenida gastronómica.

    A la mesa convocada por Luciano Miguens -titular de la SRA- se sentaron Méndez, Wagner, De la Vega, Norberto Peruzzotti (ADEBA) y Horacio Fargosi (Bolsa de Comercio), además de los vicepresidentes de la Rural, Hugo Biolcati y Arturo Llavallol.

    Uno de los comensales explicó a este diario que «se habló mucho del paro del agro, de cuántas vacas entraron a Liniers, del anuncio de un plan oficial para el campo... No se tocó siquiera el tema salarial porque algunos de los convidados no fueron convocados al Consejo del Salario».

    En realidad, la razón era más sencilla: ya no había nada que conversar porque la decisión de marchar a Trabajo con el 10% como bandera ya estaba tomada de antemano.
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