11 de enero 2002 - 00:00

En Defensa preparan plan para emergencia sanitaria

Dispuesto a paliar la emergencia sanitaria y para colaborar con la normal provisión de medicamentos, el Ministerio de Defensa estudia impulsar la producción y distribución de especialidades medicinales que se fabrican en los laboratorios de las FF.AA. Con esta iniciativa bajo el brazo, previamente conversada con el canciller Carlos Ruckauf, llegó ayer a Defensa y se hizo cargo de la Secretaría de Asuntos Militares Fernando Maurette, ex diputado nacional del PJ porteño. El flamante viceministro es del riñón de Ruckauf -es la punta de lanza del ahora canciller en la farragosa interna peronista porteña-, y estaba desempeñándose en el Palacio San Martín como subsecretario de Relaciones Institucionales.

La designación de Maurette ocurrió en la mañana de ayer y fue fruto de una conversación previa entre Duhalde y el canciller. El pedido del ministro de Defensa, Horacio Jaunarena, fue que la función de secretario de Asuntos Militares fuese cubierto con un hombre del PJ con formación y cierta visión del marco internacional. Al parecer, Maurette dio el perfil por su participación activa en las negociaciones diplomáticas que promovieron el acuerdo de Hielos Continentales con Chile y la reanudación de las comunicaciones con las islas Malvinas, durante la gestión de Guido Di Tella.

• Enfrentamiento

No fue ajena a esta transferencia ministerial el enfrentamiento de Maurette con el secretario de Culto, Esteban Caselli. Y Ruckauf, esquivando no prescindir de ninguno de los dos, habilitó la máxima vaticana que dice que « hay que promover para remover», y exportó a Maurette a Defensa, con mayor rango del que exhibía en la Cancillería.

El gobierno declaró al país en emergencia sanitaria y en varias jurisdicciones las autoridades sanitarias intentan reforzar el abastecimiento de medicamentos críticos. De ahí que el ahora secretario Maurette tiene en carpeta evaluar si el Centro Farmacéutico Conjunto que se inauguró el año pasado en la I Brigada Aérea de El Palomar está en capacidad de atender la demanda de especialidades faltantes en el país.

El laboratorio conjunto de El Palomar es resultado de la Ley de Reestructuración de las FF.AA., pues nació al calor de las fusiones de organismos para hacer más eficiente el gasto en Defensa. La planta de El Palomar es apta para fabricar antibióticos mientras que la ubicada en la vecina Caseros produce especialidades medicinales de diverso tipo, todas las cuales cumplen con las normas y controles de calidad que establece el Estado.

Ruckauf
viajó a Brasil y regresó con parte de las 12 toneladas de insulina enviadas por el vecino país, y por las cuales la Argentina deberá pagar, en el futuro, 1,2 millón de dólares. La Fuerza Aérea se movilizó y puso un Boeing 707 para transportar la carga. Le tocará al radical Raúl Borrás, nuevo secretario de Planeamiento de la cartera de Defensa, considerar si los recursos con que cuentan les permitirán redoblar la producción de insumos medicinales y la forma en que éstos llegarán a los hospitales. No es una tarea menor pues, según el jefe de Logística del Estado Mayor Conjunto, vicealmirante Leonardo Steyerthal, « se requiere una partida especial pues la fabricación actual es sólo conforme la demanda de las fuerzas y no se hace stock».

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