15 de marzo 2006 - 00:00

En Liniers subió casi 6% (el consumo ya cayó 30%)

Felisa Miceli
Felisa Miceli
Las ventas de carne al público cayeron 30% durante los últimos tres meses como consecuencia de los constantes aumentos de precios. En contrapartida, el consumo de pollo se vio acrecentado como alimento sustituto de la carne por parte del público.

Mientras tanto, trabajadores de frigoríficos se encuentran en estado de alerta ante la posibilidad de que se produzcan despidos a raíz de la suspensión de exportaciones por 180 días.

El vicepresidente de la Asociación de Propietarios de Carnicerías de la Capital, Alberto Williams, explicó que entre noviembre y marzo la carne «aumentó más de 25%» y provocó perjuicios a las carnicerías, que perdieron cerca de 30% de la venta.

«Hay que tomar medidas. Aceptamos cualquier decisión que baje el precio de la carne, porque vivimos de la venta. Cuanto más vendamos, mejor vamos a estar, y el consumidor tiene que volver a las carnicerías»,
explicó.

La compleja situación del sector cárnico, que dejó ayer otro fuerte aumento en el Mercado de Liniers de casi 6%, también preocupa a los frigoríficos exportadores.

Temen que se produzcan miles de despidos a raíz de la decisión de impedir el envío de carne al exterior para aumentar la oferta interna e impulsar una baja de precios.

Desde el Consorcio de Frigoríficos Exportadores se produjeron varios contactos con el gobierno en los últimos días para alertar sobre el impacto que puede tener la medida de suspender las ventas fuera del país. La señal de alerta se profundizó aun más cuando la ministra Felisa Miceli, advirtió que el gobierno podría prorrogar la medida vigente por otros 180 días si los precios no bajan, lo que completaría un año de prohibición. También existe preocupación gremial, ya que el titular del Sindicato de Trabajadores de la Carne, Silvio Etchehún, llamó la atención sobre posibles suspensiones y despidos. En especial, los frigoríficos más perjudicados son los que no entran en la Cuota Hilton, ni tienen convenios con otros países que los exceptúe de la medida adoptada por el gobierno. Etchehún había advertido que las empresas despiden gente porque «ya vienen golpeadas desde la aplicación de las retenciones, el año pasado».

En tanto, el gobernador de Entre Ríos, Jorge Busti, también expresó su preocupación por la suspensión de exportaciones, luego de tomar contacto con grandes frigoríficos ubicados en su provincia, como Swift, que emplea a 550 operarios, y Alberdi, que tiene unos 240 trabajadores.

Si bien aún no existe una comunicación oficial, trascendió que algunos frigoríficos podrían suspender preventivamente a casi 70% de sus empleados si la medida se mantiene por 180 días, como está previsto.

En este marco de conflicto, Williams, representante de las carnicerías, pidió también que se atiendan otros problemas del sector, como el aumento de los alquileres en los comercios.

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