17 de agosto 2021 - 10:59

Inflación en España: inesperada escalda de precios genera temor en las empresas

En España se está generando una inflación de costos, que las empresas trasladarán a los ciudadanos, y que algunos analistas ya anticipan como el inicio de una inflación estructural para el país el europeo.

Lo más grave de la situación en España es que mientras suben los precios de vivienda, alimentación, energía, automoción, productos electrónicos y transporte, los salarios no crecen a la misma velocidad y el desempleo sigue en niveles “astronómicos”.

Lo más grave de la situación en España es que mientras suben los precios de vivienda, alimentación, energía, automoción, productos electrónicos y transporte, los salarios no crecen a la misma velocidad y el desempleo sigue en niveles “astronómicos”.

Foto: Reuters

La inflación en España amenaza la recuperación económica de la pospandemia. Según advierten en la península, en medio de la ola de calor y en plena salida de la pandemia, en España se está generando una inflación de costos, que las empresas trasladarán a los ciudadanos, y que algunos analistas ya anticipan como el inicio de una inflación estructural para el país el europeo.

En julio pasado la inflación interanual escaló al 2,9%. La inflación subyacente aumentó 4 décimas hasta situarse en el 0,6% interanual. En lo que va del año 2021 el Índice de Precios al Consumidor (IPC) subió 1,8%. Los sectores que más incremento de precios registraron fueron:

  • Vivienda 7,3%
  • Transporte 7,9%,
  • Hoteles y restauración 2%
  • Alimentación 1,5%

En este marco, Juan Carlos Higueras, analista económico y profesor EAE Business School, reveló que en ámbitos empresariales ya se espera una tendencia creciente que augura una inflación del 3% a finales de año. Según Higueras los factores que llevaron a esta situación son varios:

  • Las políticas monetarias expansivas de la FED y el Banco Central Europeo (BCE), que han impulsado la creación de billones de dólares y euros de la nada junto con tipos de interés negativos, para posibilitar el sobreendeudamiento de los Estados y la liquidez de la economía.

  • El aumento del gasto público en prestaciones sociales y el uso de los ahorros que las familias acumularon en la pandemia en el consumo privado.

  • Los cuellos de botella originados por la salida de la pandemia y los desajustes en la cadena de suministro global, que están provocando suba de precios de determinadas materias primas clave, lo que encarece los bienes y servicios.

  • El fuerte incremento del precio de la electricidad, que se ha multiplicado por tres a nivel mayorista en un año, y que en el 2021 ya acumula un alza de 25%.

“Estamos a las puertas del peor tipo de inflación con el que se puede topar una economía, la inflación de costes, que trasladarán las empresas a los ciudadanos transformándose en aumento estructural de precios difícil de revertir”, alertó Higueras.

Las consecuencias de la inflación en España

El analista y asesor de las principales compañías de España aseguró en una columna publicada en el Economista.es que la inflación es un “impuesto silencioso”, que sólo beneficia a oportunistas y a aquellos que tienen deudas, pero es una “enfermedad” que afecta a todos los demás en la medida que se pierde poder adquisitivo. “Por un lado, los ahorristas ven cómo disminuye su patrimonio en términos reales, al igual que los asalariados observan que tienen menor capacidad de compra con su nómina, ya que los salarios nominales no crecen en la misma proporción que el IPC, por tanto, disminuyen en términos reales”, sostuvo.

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Para Higueras, lo más grave de la situación es que mientras suben los precios de vivienda, alimentación, energía, automoción, productos electrónicos y transporte, los salarios no crecen a la misma velocidad y el desempleo sigue en niveles “astronómicos”.

Los últimos datos oficiales de España indican que el aumento salarial de la mayoría de los convenios pactados para este año será de 1,5%, al tiempo que los intereses que reciben los depósitos son negativos, si se consideran las comisiones que aplican la gran mayoría de los bancos. Este escenario anticipa un poder adquisitivo a la baja.

El “descuelgue salarial”, como lo bautizó el experto de EAE Business School, también alertó que los trabajadores que reciben aumentos por encima de lo acordado en convenio, tampoco perciben incrementos.

Tampoco debemos olvidar que, en algunas empresas, para aquellos que tienen salarios por encima de convenio, están viendo inalterada su cuantía ya que la subida del IPC queda absorbida.

“Todo ello, se puede traducir en un descuelgue salarial por inaplicación de convenios, una posibilidad que recoge el Estatuto de los Trabajadores por razones excepcionales y con ello nuevas tensiones sociales que, aunque se resuelvan favorablemente y con carácter retroactivo supondrá mayores costes que los empresarios trasladarán al consumidor”, afirmó Higueras.

El docente alertó además sobre el impacto que tendrá la inflación en el déficit fiscal de España, con aumentos de salarios de trabajadores, jubilados y pensionistas estatales, que a priori, se prevé un desembolso extraordinario de 3.500 millones de euros para el próximo año.

“Los principales bancos centrales nos venden un mensaje de tranquilidad si bien todo apunta a que podríamos tener unos años de elevada inflación que irá vaciando en silencio nuestros bolsillos, pues el precio es lo que pagamos y el valor lo que obtenemos a cambio”, concluyó.

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