"Estamos en la cúspide de una recesión global"
-
Crisis en la pesca: por la suba de costos, las pérdidas ascienden a casi 30% y en el sector advierten parada de barcos
-
La actividad en la industria textil tocó su piso histórico: ya se perdieron 20.000 empleos desde fines de 2023
"Sé lo difícil que es el consenso, no subestimo los problemas, pero la cooperación y la coordinación de acciones son la clave del éxito", aseguró.
En los últimos días, el mundo vio algunas acciones coordinadas inéditas en política económica, como la bajada de tipos decidida conjuntamente por Estados Unidos, China y la Unión Europea, entre otros. Sin embargo, tanto para Strauss-Kahn como Zoellick eso no es suficiente.
Aunque ninguno de los dos quiso aventurar qué saldrá de la reunión mañana en Washington del G-7, ambos aseguraron que debe ser un punto de partida.
"El G7 ya hizo mucho. El G7 tiene que mostrar un posible camino, pero esta crisis afecta a todo el planeta y tenemos que tener en cuenta las opiniones de otros países", afirmó Strauss-Kahn.
"Espero que el G7 apunte a acciones coordinadas. Los países pueden tomar decisiones separadas, pero las acciones deben tener el mismo objetivo", agregó el estadounidense Zoellick.
En las actuales circunstancias, ambos dirigentes se esforzaron por resaltar el papel que sus organismos pueden interpetar en la crisis.
Strauss Kahn indicó que el FMI está dispuesto a retomar su papel como prestamista para cualquier miembro que lo necesite, un rol que casi había abandonado en los últimos años debido a la generalizada bonanza económica mundial.
"Tenemos cientos de millones de dólares que podríamos usar en un año o menos", afirmó ante las dudas sobre la liquidez del organismo, que acaba de cerrar un proceso de reestructuración. "En el momento en que estamos el Fondo tiene los recursos para apoyar las necesidades de nuestros miembros. Y si fuera necesario más, tenemos los recursos para conseguirlo".
Zoellick, por su parte, se erigió en guardián de los intereses de los más desfavorecidos, que el Banco Mundial teme podrían ver reducidas sus ayudas por culpa de la crisis. Por lo pronto, apuntó el jefe del Banco, este año habrá 44 millones de personas más que sufrirán malnutrición.
En el análisis de la situación económica global, el jefe del FMI reconoció que hubo una cadena de errores tanto en los organismos reguladores como en los de control para no detectar las dimensiones de una crisis que ya se considera como la mayor desde la Gran Depresión de los años 30.
"Todos nosotros subestimamos la dimensión de esta crisis", afirmó, aunque agregó que "probablemenrte el FMI fue el más acertado con un pronóstico más pesimista".
El dirigente francés aseguró que las lecciones de la crisis son duras: "Hubo un fracaso regulatorio y de supervisión en las economías avanzadas. También un gran fracaso en la supervisión interna de las instituciones financieras. Y un gran fracaso en los mecanismos de los mercados".
Por ello, para ya debe empezarse a pensar en las soluciones: mirar más el "valor real" de los bienes, "cambiar el comportamiento de las agencias de calificación de riesgo", "cerrar los agujeros en los marcos regulatorios" e incrementar la transparencia y la calidad de la información.
Por otro parte, el Fondo Monetario Internacional activó un mecanismo de financiamiento de emergencia usado por última vez en la crisis asiática, al tiempo que señaló que estaba listo para ayudar a cualquier país en problemas por la volatilidad financiera.
El programa se creó en 1995 como una manera de acelerar la aprobación de créditos a países con necesidades. La última vez que se usó fue durante la crisis asiática en 1997, cuando las monedas y las bolsas de varios países de esa región se desplomaron.
"Ayer activé los procedimientos de emergencia, de manera que el FMI pueda responder rápidamente (...) a los problemas que puedan ocurrir en algunos países emergentes", dijo Dominique Strauss-Kahn.
"Estamos listos para responder cualquier demanda de países que tengan problemas", agregó.




Dejá tu comentario