Mientras el presidente Néstor Kirchner embestía ayer contra la Sociedad Rural Argentina, Carbap y el resto de los sectores de la carne que no firmaron el acuerdo para congelar el precio de este producto, desde el Ministerio de Economía ya se está trabajando en medidas para aplicar en el caso de que este rubro incremente sus precios. Los técnicos que acompañan a Felisa Miceli hablan de la posibilidad concreta de implementar retenciones móviles o cupos a las exportaciones, como forma de contrarrestar el corrimiento de la oferta de carnes hacia el exterior, y así forzar una baja, o al menos una cierta estabilidad, en los precios internos.
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En el caso de las retenciones móviles, sería el mismo esquema que actualmente se les aplica a las exportaciones de petróleo; y que se implementaron cuando durante 2004 el crecimiento del precio del barril de este combustible subió internacionalmente hacia nuevos récords y las empresas locales reclamaban aumentos en las naftas. En todos los casos, se tomaría como referencia la evolución de los precios de Liniers.
Mientras tanto, desde esa cartera aseguraban ayer que muchas de las entidades que no firmaron el acuerdo, comenzaron ayer a enviar cartas al gobierno, buscando minimizar las diferencias. Estas misivas llaman al diálogo y aseguran que en ningún momento quisieron herir investiduras. Según las entidades, todo se trataría de un lamentable error.
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