24 de junio 2015 - 00:06

Eurogrupo retomará negociaciones en medio de diferencias entre Grecia y acreedores

Eurogrupo retomará negociaciones en medio de diferencias entre Grecia y acreedores
Grecia retiró algunas medidas impopulares de la lista de propuestas presentadas a los acreedores, como el aumento de las cotizaciones a las jubilaciones, informaron fuentes gubernamentales griegas.

Las medidas retiradas equivalen a más de 600 millones de euros de los 8.000 millones de ahorro prometido a los acreedores en los años 2015-2016.

La delegación griega pretende reemplazarlas por otras medidas equivalentes para obtener a tiempo un acuerdo que le permita abonar un vencimiento al FMI a finales de mes, y le evite el impago.

Dirigida por el primer ministro Alexis Tsipras, la delegación griega había propuesto inicialmente un copago sanitario del 5% a las jubilaciones complementarias que hasta ahora estaban exentas.

"Esto ha creado una muy mala impresión entre la población y en el partido" de izquierda radical en el poder Syriza, dijo un portavoz de Tsipras. Esta medida iba a proporcionar 240 millones de euros en 2016.

Otra fuente gubernamental dijo que el gobierno había decidido, por las mismas razones, retirar también de su programa de reformas una subida de un punto (del 4% al 5%) el copago sanitario para las jubilaciones básicas, que se traduce en 135 millones de euros en 2015 y 270 millones en 2018. Ahora, estas cantidades tendrán que salir de otras partidas.

Es, al parecer, la primera vez desde el inicio de las negociaciones entre el nuevo gobierno griego y sus acreedores (FMI, BCE y UE) que Atenas renuncia explícitamente a propuestas para no contrariar a la opinión pública y a su partido, ya que si hubiera acuerdo, éste tendría que ser ratificado por el parlamento griego.

El miércoles, el diálogo con los acreedores fue particularmente tenso.

Los acreedores consideran insuficientes las propuestas de Atenas, pues contienen demasiadas subidas de impuestos e insuficiente reducción de gastos.

Las negociaciones parecen encallar en la demanda de los griegos de reestructurar la pesada deuda pública (180% de PBI), lo que algunos acreedores rechazan de plano.

Más temprano, los ministros de Economía y Finanzas de la eurozona constataron que aún no hay base para llegar a un acuerdo con Grecia, por lo que han decidido reanudar las conversaciones este jueves.

Las instituciones, formadas por la Comisión Europea (CE), el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI solo han informado a los ministros "sobre el proceso y los progresos hechos hasta el momento", señaló el presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem a la salida de la reunión que apenas duró una hora.

"Desafortunadamente no hemos logrado un acuerdo aún, pero estamos determinados a continuar el trabajo. Esta tarea va a continuar durante la noche si es necesario", dijo.

Fuentes europeas indicaron que en la primera reunión hubo "muy poco progreso", por lo que no había posibilidades de presentar a los ministros documentos que sirviesen de base para un eventual acuerdo.

Tsipras estará acompañado por el viceprimer ministro griego, Yanis Dragasakis, y el ministro de Estado, Nikos Pappás, mientras que en el lado de las instituciones se sentarán Dijsselbloem, los presidentes de la CE, Jean-Claude Juncker, y del BCE, Mario Draghi, y la directora gerente del FMI, Christine Lagarde, y del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), Klaus Regling.

También participarán en las negociaciones el vicepresidente de la CE para el Euro y el Diálogo Social, Valdis Dombrovskis, y probablemente el comisario europeo de Asuntos Económicos y Financieros, Pierre Moscovici, según fuentes europeas.

La reunión de los diecinueve titulares de Economía y Finanzas se inició ya con algo de retraso y estuvo marcada desde el principio por las divergencias entre Grecia y el FMI y el rechazo de Atenas a una propuesta modificada por parte de esta entidad y de las otras instituciones acreedoras.

En opinión de Tsipras ésta volvía a bloquear las negociaciones después de que el lunes su propio plan fuera calificado de "buena base" para un acuerdo en pocos días, porque para Atenas "genera varios problemas" en materias como el IVA, las pensiones o la legislación laboral, según fuentes gubernamentales.

Por contra, fuentes europeas indicaron que el documento es "un intento de acercar las posiciones", algo que no se ha logrado aún a la vista de la falta de resultados del Eurogrupo de hoy y que anticipaban los ministros ya a su llegada a la reunión.

El titular alemán, Wolfgang SchTMuble, dijo que su "sensación" era que no se había avanzado mucho más desde donde quedaron el lunes las negociaciones de los ministros y los líderes, y su homólogo austríaco, Hans Jörg Schelling, recalcó que aún queda "la parte más difícil, la insistencia griega en una reestructuración" de la deuda.

También el ministro finlandés de Finanzas, Alexander Stubb, indicó que "no hay nada sobre la mesa" para que el Eurogrupo pudiera tomar decisiones, mientras que el viceprimer ministro y ministro de Finanzas eslovaco, Peter Kazimir, consideró que tres Eurogrupos y dos cumbres debían haber sido suficientes para lograr un compromiso.

El titular belga de Finanzas, Johan van Overtveldt, aseguró querer "un buen acuerdo para la economía griega para que pueda tener una perspectiva en el futuro, pero también uno que esté en línea con lo que es una buena perspectiva de futuro para la unión monetaria".

El ministro español de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, uno de los pocos que expresó su esperanza de que se logre un acuerdo, aunque con cautela, aseguró que las divergencias que permanecen entre Grecia y los acreedores "no son insalvables", pero subrayó que hay que solventarlas dentro de las "reglas" que todos deben cumplir.

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