Europa clausura carne brasileña: ocasión perdida

Economía

La Unión Europea cerró los ingresos de carne de Brasil, el mayor exportador mundial. La noticia hubiera impactado fuerte aquí porque en situaciones normales, de libre mercado, la Argentina lo podría haber reemplazado en ese destino sofisticado y de alto consumo como es el europeo. Sobre todo hoy, que la Cuota Hilton -cortes que ingresan a Europa con cupo sin aranceles-cotiza a más de u$s 15.000 por tonelada. Esto impulsa los valores de los restantes cortes y aun pagando arancel, exportar carne sería un negocio brillante. Pero en la Argentina no se pueden vender al exterior más de 40.000 toneladas por mes. Así, el beneficio será marginal. Otro tren que parte. Ganará algo más el gobierno por retenciones (las pocas exportaciones se hacen a mayor valor). Pero se perderá una oportunidad única.

El cierre de las exportaciones de carne brasileña dictado ayer por la Unión Europea, provocará un aumento de precios a nivel internacional que terminará impactando en la Argentina. Brasil es hoy el mayor exportador de carne del mundo.

El principal ganador es el gobierno argentino, que aún restringiendo las ventas externas del país, recibirá más valor por las retenciones que se aplican a la exportación. Los frigoríficos exportadores también resultarán ganadores ya que pese a tener la posibilidad de colocar sólo 40.000 toneladas mensuales de carne en el mercado externo, ingresarán mayores divisas por dicho volumen. En una situación normal, toda la cadena de la carne se beneficiaría.

  • Ganadores

    Uruguay y Estados Unidos serán los otros ganadores en un contexto internacional de demanda creciente y proveedores que disminuyen sus envíos por falta de ganado. A diferencia de los productores argentinos, tanto uruguayos como estadounidenses recibiránel precio pleno por sus haciendas. Los ganaderos locales podrían beneficiarse parcialmente como efecto residual del mayor precio internacional.

    El mercado se encuentra altamente demandado, se coincide. Pero Brasil no desaparecerá como proveedor del mundo. De hecho, de las 2,5 millones de toneladas de carne que exportó el año pasado, cerca de 300.000 toneladas se destinaron a alguno de los 27 países que integran el bloque europeo. La Argentina, si quiere enviar más carne a dicho continente por afuera de la Cuota Hilton que ingresa sin el pago de arancel (y cotiza por encima de los u$s 15.000 la tonelada y, dicen podría alcanzar los u$s 20.000 en corto tiempo) deberá dejar de enviar su carne a Chile y Rusia. Allí redireccionaría Brasil sus envíos rechazados, por ahora, por los europeos.

    Hay en Brasil 2.600 establecimientos supuestamente aptos para vender a Europa. Por mayores exigencias sanitarias y de trazabilidad (el seguimiento,vía código de barras,de un corte desde el campoa la góndola) la Comisión Europea hizo vencer todas las autorizaciones. Ahora exige visitar cada establecimiento para renovar dichos permisos que vencen hoy. La visita de los europeos y sus correspondientes autorizaciones ocurriría recién en tres meses; hasta entonces no se concederán más certificados de exportaciones. Los últimos envíos podrían ocurrir en los próximos días.

    Pero para Brasil las 300 mil toneladas no serían problema ya que también la demanda local presiona muy fuerte y crece día a día.

    En la Argentina, los frigoríficos exportadores, aún acotados, tendrán mayor poder de compra y pujarán más por hacienda de las ventas directas, impactando en la competencia con los frigoríficos que demandan para el mercado local. Se produciría una presión sobre los precios del ganado que terminaría arrastrándose a la plaza interna, y en consecuencia afectaría el valor de la carne.

    Pero ayer no había tanto entusiasmo en el mercado local. «En situaciones normales de competencia la Argentina sería beneficiada; pero con cupos de 40.000 toneladas mensuales y Registro de Operaciones de Exportación (ROE) limitados, el gobierno podrá manejar que no se le disparen los valores», admitía Marcelo Fielder, analista y titular del área Política de Carnes de la Sociedad Rural Argentina.

    Coincidía la ex subsecretaria de Alimento y Mercados, Susana Merlo al decir que «si el país no tuviera una política de restricciones sería una incomparable oportunidad para que recuperara, al menos, parte de los mercados perdidos en 2006» (cuando se prohibieron las ventas de carne).

  • Tendencia

    Agregó: «Ni la Argentina ni Uruguay están en condiciones de abastecer la demanda europea ante la virtual salida de Brasil; así que los precios comunitarios van a mantener la tendencia alcista que ya les permitió acumular entre 10% y 40%, según los cortes».

    En el plano local, en el Consorcio ABC que reúne a las principales firmas exportadoras, se aglutinan además las empresas brasileñas tras las recientes adquisiciones ( Marfrig -dueño de Quickfood y Estancias del Sur- y Friboi -dueño de Swift, entre otros-) que rápidamente cambiarían su estrategia de producción y distribución; y canalizarían vía la Argentina los destinos invalidados para Brasil.

  • Efecto limitado

    El titular del ABC, Mario Ravettino, negó que la industria exportadora ejerza su mayor poder de compra en la puja por la hacienda, pese a que parte de los animales que se adquieren en venta directa y que provienen de campos aprobados por Europa se destinan normalmente al mercado interno.

    «Con las exportaciones cuotificadas no va a haber mucho efecto alcista. Hoy nos preocupa más la política sanitaria regional ya que todo lo que ocurre en América del Sur impacta en cualquiera de nuestros países», decía políticamente Ravettino.
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