El dólar cerró ayer con un alza de cuatro centavos, producto del bajo nivel de liquidación de los exportadores. La moneda norteamericana en las pizarras de las casas de cambio finalizó a $ 3,12 para la compra y $ 3,18 para la venta. El ascenso del billete se apoyó en una sensible merma del volumen de ventas de los exportadores, que optaron por retrasar sus operaciones a la espera de nuevas alzas del dólar en los próximos días. Prueba de ello fue que el Banco Central compró tan sólo u$s 6,7 millones provenientes de las liquidaciones de los exportadores.
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De hecho, la suba del dólar se mantuvo pese a que los bancos vendieron divisas en el mercado mayorista con el objetivo de participar en la licitación de Letras del Central (LEBAC) durante la tarde. En este contexto, la autoridad monetaria se retiró del Mercado Abierto Electrónico (MAE) con un saldo comprador de u$s 1,8 millones y en el balance general registró una modesta ganancia de u$s 8,5 millones.
Con la rueda de ayer, el Central acumula nueve jornadas consecutivas sumando reservas y en lo que va del año registra una ganancia de u$s 497 millones.
Un dato que refuerza la idea de que la suba de ayer se debió a una retracción de la oferta más que a un incremento de la demanda es que la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC) -entidades que en conjunto representan un tercio de las exportaciones agropecuarias- liquidaron u$s 22 millones, frente a un promedio diario que en las últimas semanas se ubicó en torno de los u$s 31 millones.
«Los exportadores estiman que conviene esperar unos días para liquidar porque de todas formas es probable que el dólar vuelva a subir en el corto plazo», explicó el gerente de una de las casas de cambio más tradicionales de la City. «El razonamiento es el siguiente: si el dólar sigue en alza comienzan a liquidar. Pero si en cambio vuelve a caer, el Central posiblemente refuerce las medidas de flexibilización cambiaria y haga repuntar, aunque sea transitoriamente, la cotización de la divisa estadounidense», agregó.
Pero los analistas coincidieron en señalar que aún es prematuro afirmar que el dólar encontró un piso. Sí es evidente que la divisa halló una resistencia a niveles de entre $ 3 y $ 3,10, rangos en los que aparecen del lado comprador inversores institucionales tentados por precios que se consideran atractivos.
De aquí en más habrá que seguir de cerca la evolución del dólar en los próximos días para dilucidar si efectivamente lo que se observó entre el miércoles y ayer se trata de un cambio de tendencia sustentable. En este sentido, vale destacar, que pese al alza de ayer, en lo que va de la semana el dólar cayó 9 centavos, una diferencia que se amplía a 21 centavos si se considera su recorrido desde principios de año. En tanto, el dólar futuro se movió en línea con el ascenso del billete en las agencias del microcentro. En la Bolsa de Comercio los contratos a fin de mes subieron 0,62% y cerraron a $ 3,22. Asimismo, las posiciones al último día hábil de febrero y marzo se elevaron 1,87% y 0,29%, respectivamente, y finalizaron a $ 3,26 y $ 3,36 en cada caso. Al 30 de abril se negoció $ 3,44 por dólar, lo que representa un aumento de 0,87% frente a la jornada previa.
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