7 de septiembre 2006 - 00:00

Financial Times destacó fortaleza del peso argentino

Hubo un tiempo cuando Argentina se hubiese visto mucho más afectada por la turbulencia que golpeó a los mercados emergentes a principios de este año.

Argentina se ahorró la debacle que sufrieron otros mercados como Sudáfrica o Turquía, ahora que (a diferencia de los 90) su economía está protegida por superávits fiscales y en cuenta corriente, una moneda subvaluada, crecientes reservas de divisas y pocas necesidades de financiamiento.

El peso prácticamente no se vio afectado por los disturbios, a diferencia de la mayoría de las monedas de los mercados emergentes. Sólo cayó 1,3% dos semanas después del comienzo de temores por una fuerte recesión en EE.UU., en comparación con el 15% que se observó en Brasil y en Turquía.

"Los inversores son más exigentes en la actualidad y permanecen firmes en países con superávit en cuenta corriente y monedas subvaluadas, como en Argentina", sostiene Boris Segura, economista jefe para mercados emergentes en Standish Mellon Asset Management.

Además, la verdadera economía argentina se encuentra mucho menos vulnerable a impactos externos y no se vio afectada por la conmoción de mayo y junio, según Esteban Medrano, un economista de Macrovision Consulting en Buenos Aires.

Sostiene que, en gran parte como consecuencia de la crisis de 2001, en los últimos diez años hubo salidas de capital neto en Argentina, a pesar de tener altos niveles de ingreso de capital extranjero en los 90. "No es que ahora nos encontremos inmunes a los shocks externos, pero estamos mejor protegidos que en los 90", expresó.

De hecho, Argentina sigue siendo un mercado volátil y ya sufrió más que la mayoría de los mercados latinoamericanos. Los diferenciales entre los rendimientos de los bonos argentinos y los de los bonos del Tesoro de EE.UU. se ampliaron 100 puntos básicos desde principios de mayo hasta fines de junio, mientras que el Mercado de Valores se redujo en 20%.

En el mercado de bonos, las brechas ahora han vuelto a los niveles anteriores y a principios de esta semana alcanzaron otro mínimo histórico de 306 puntos básicos sobre los bonos del Tesoro de EE.UU., el nivel de riesgo-país más bajo de Argentina desde el default en 2001. Agosto fue un mes fuerte para la deuda argentina en dólares, en particular en el largo plazo. El bono Par (el instrumento con el plazo más largo) trepó 10%.

Las baratas tasas de préstamo han generado que Argentina regrese al mercado y en el día de ayer, anunció que pronto venderá u$s 500 millones de un bono a 7 años.

La saludable recuperación de la deuda argentina resulta de los decrecientes rendimientos de los bonos del Tesoro de EE.UU., pero también del hecho de que el país puede cumplir confortablemente con sus obligaciones de financiación para 2006. Sin mayor esfuerzo, Argentina realizó el pago más grande desde el default por u$s 2,300 millones a comienzos de Agosto. Esto fue posible gracias a que ha estado emitiendo deuda a tasas por debajo del mercado a Venezuela durante el año pasado.

Javier Alvarado, un economista de MVA Macroeconomía en Buenos Aires, ahora ve mejores oportunidades en la deuda en pesos a largo plazo, en particular los Discount. Con la caída de los rendimientos de los bonos del tesoro norteamericano, en especial deuda a largo plazo, y la creciente posibilidad de un "suave aterrizaje" de la economía norteamericana, los inversores que buscan rendimientos más altos están empezando a ver lo atractivo de la deuda argentina nuevamente.

Para aquellos con persistentes temores por la inflación y el crecimiento en la economía de EE.UU., algunos analistas privilegian las NOBAC de corto plazo. Atadas a la tasa de interés interbancaria BADLAR, estas notas son emitidas por el Banco Central de Argentina para esterilizar las intervenciones de divisas destinadas a mantener una moneda débil, que se espera que continúe.

"Creo que existe la posibilidad de que la tasa BADLAR suba en los próximos meses después del aumento de los encajes impuesto por el Banco Central el mes pasado. Todavía no se ha materializado el efecto completo", sostiene Benito Berber, un economista de HSBC en Nueva York, que recomienda comprar NOBAC.

Mientras que los mercados de bonos han mostrado un fuerte rendimiento desde los mínimos alcanzados a fines de junio, no sucede lo mismo con el mercado de valores, que presentó muy poca actividad en Agosto.

Al haber logrado atravesar la barrera de 1900 en abril, el índice Merval cayó levemente por debajo de 1500 a mediados de junio, borrando todas ganancias del año. Aunque ahora ronda por debajo de 1700, los analistas abrigan pocas esperanzas de otras subas significativas.

Los grandes fondos latinoamericanos prefieren dirigir sus inversiones hacia otro lugar, con Schroders, el administrador de activos cuyo fondo latinoamericano fue el mayor en el mercado de valores de Argentina, aunque limita su exposición a las acciones argentinas a alrededor de 5%, en comparación con 54% en Brazil y 28% en México.

Los analistas locales se quejan de que las políticas del gobierno, que han llevado a mayores costos laborales y controles de precios, exprimen las ganancias de las empresas. "Las perspectivas a corto plazo no son tan buenas", señala Eduardo Fernández, de Rava Sociedad de Bolsa.

Sostiene que Tenaris, responsable de las pocas ganancias del índice argentino este año (representando un quinto de su valor), está perdiendo esplendor y está "cerca del límite".

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