La inflación del año próximo se ubicará en un rango de 7% a 11%, según consta en el acuerdo firmado entre la Argentina y el FMI. El pronóstico se hizo en base a la introducción del esquema de «metas de inflación» que el Banco Central implementará desde 2004, en lo que será la primera experiencia de la Argentina en este aspecto.
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El dólar se mantendrá por debajo de los $ 3 durante todo el año próximo, aunque de acuerdo al nuevo sistema que introduce la cúpula del BCRA, Alfonso Prat-Gay y Pedro Lacoste, lo importante es mantener bajo control el índice de precios más que la cotización de la divisa. Cabe recordar que los pronósticos del FMI en el miniacuerdo para dólar y la inflación fueron muy pesimistas (35% de alza de precios) que no se cumplieron.
La política monetaria se concentrará, por lo tanto, en evitar cualquier tipo de fluctuación en el nivel de precios que supere el rango determinado, que está por encima de la inflación que se registraría durante todo 2003 (inferior a 5%, salvo que se produzca un salto inesperado). Uno de los datos más importantes es que se espera un crecimiento de la base monetaria que no supere la evolución del PBI, cuyo crecimiento para el año próximo fue estimado en el acuerdo en 4%. Por lo tanto, se espera que la cantidad de dinero en poder del público crezca en una proporción inferior respecto a lo que viene ocurriendo durante 2003.
• Crecimiento
De hecho, en lo que va del año, la base monetaria (circulante en poder del público más encajes) ya creció 27%, pasando de $ 29.100 millones a $ 40.000 millones. La fuerte compra de dólares efectuada por el Central provocó una fuerte inyección de pesos, que por el momento no tuvo ningún efecto inflacionario.
Para el año próximo, se reduciría sustancialmente la adquisición de divisas, aunque comenzaría a funcionar el «multiplicador bancario». Se supone que como los bancos aumentarán la cantidad de crédito, esto hará crecer la cantidad de dinero que se maneja en la economía, pero siempre a niveles mucho más lentos. Las reservas del BCRA, por otra parte, crecerán a un ritmo cercano a los u$s 1.000 millones por año, pasando a u$s 14.500 millones a fines del año próximo y a un máximo de u$s 15.500 millones en 2005.
De todas formas, todas las proyecciones serán revisadas el año que viene, de acuerdo a cómo evolucione la economía y el ingreso de divisas. En ese sentido, la pauta monetaria acordada tiene un punto de contacto con la cuestión fiscal, ya que en 2004 se revisará todo lo definido en el actual entendimiento.
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