10 de enero 2003 - 00:00

FMI no confía: cada 30 días quiere revisar las cuentas

En el primer día de negociaciones, la misión técnica del FMI encabezada por John Dodsworth y John Thornton mostró desconfianza en cómo hará Roberto Lavagna para cumplir con la meta de reducir el déficit fiscal. El "pícaro" ministro de Economía mostró sus estimaciones, pero los técnicos desconfían y quieren revisar las cuentas cada 30 días. Normalmente, se hace cada tres meses. Hoy habrá una reunión decisiva en el Ministerio de Economía en la que, entre otros temas, se definirá si el IVA se mantiene en 19% o si retorna a 21%. Lavagna insiste, obviamente, en la primera alternativa.

El cronograma de controles de las metas fiscales y monetarias que deberá cumplir la Argentina fue el tema principal de los encuentros de ayer entre el equipo económico y los enviados del Fondo Monetario. Hubo un dato positivo: el esquema fiscal que presentaron los hombres de Roberto Lavagna fue prácticamente aprobado y siguió sin definición la continuidad de la rebaja del IVA de 21% a 19%.

Este fue el balance que quedó del primer día de negociaciones con la misión del FMI que llegó al país ayer y que fue encabezada por el vicedirector del Departamento del Hemisferio Occidental, John Dodsworth, e integrada por el inglés John Thornton, el español Ernesto Ramírez y la moldava Alinona Seboaria.

El primer encuentro fue con el secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, con el que analizaron la evolución del programa financiero y la marcha de la renegociación de la deuda con los acreedores privados. Nielsen presentó como principal argumento de avances desde el último encuentro a fines de 2002 el detalle de los antecedentes de los siete grupos financieros que se presentaron en diciembre de 2002 a la licitación para elegir al asesor que aconsejará al gobierno argentino en la reestructuración de la deuda, cuyo resultado se conocerá antes de febrero de 2003.

•Superávit


Luego, los cuatro enviados del FMI tuvieron la primera reunión con el secretario de Hacienda, Jorge Sarghini. El funcionario presentó a los técnicos los números de cierre de 2002, que hablan de un superávit primario de 4.100 millones de pesos y de un saldo favorable en el cálculo «base caja» de $ 2.800 millones. Revisaron también los primeros pasos de 2003, donde la proyección para el primer bimestre del año es de un superávit fiscal primario de $ 300 millones. Sarghini habló también de la veintena de vetos al presupuesto para 2003, prometiendo que estos cambios aparecerán en horas en el Boletín Oficial en forma de decreto reglamentario.

Todos los números fueron aprobados por los enviados del Fondo. Sin embargo, al hablar de 2003 surgieron las primeras diferencias importantes. El capítulo problemático fue el cronograma planteado por Thornton para revisar las metas del acuerdo que se firmaría con el FMI. Según el especialista en la Argentina y admirador de Osvaldo Ardiles, la mala fama histórica que tiene el país por inclumplidor recurrente de lo acordado obligaría al Fondo a revisar las cuentas cada 30 días, con lo cual el primer control debería ser a más tardar en los primeros días de febrero, y la Argentina debería demostrar que en enero de 2003 los números fiscales y monetarios están en sintonía con lo firmado. Economía sabe que, por cuestiones estacionales, enero es siempre un mes complicado y que este año lo será aun más. El motivo de las dificultades es que se deberá cumplir con el pago de algunas «herencias» de la gestión de Cavallo, como el pago a los exportadores del factor de empalme, por la puesta al día en la devolución del IVA y la solución que se implementará al retroactivo del descuento de 13% a los empleados públicos y los jubilados.

Según Economía, y también por cuestiones estacionales, todas estas distorsiones quedarían cubiertas en febrero de 2003. Por esto se quiere que las inspecciones del FMI sean bimestrales, con lo que el primer control sería en los primeros días de marzo. Hasta ayer, esta disputa quedó abierta y deberá ser resuelta antes que los hombres del Fondo abandonen el país, el sábado.

Los dos bandos negociadores saben que enero es un mes muy particular, ya que vencen u$s 800 millones con el BID y otros u$s 977 millones con el FMI, prorrogados hace un año por este organismo. En total, la Argentina busca renegociar más de 8.000 millones de dólares cuyo pago pretende correr hasta más allá del 31 de junio aunque el acuerdo sería hasta agosto.

Algunos hombres de Economía se entusiasman, incluso, en que el FMI podría prorrogar los vencimientos por tres años, lo que en definitiva sería una decisión política que debería tomar el directorio del Fondo el 17 de enero próximo.
Un punto donde aparentemente hay acuerdo es el capítulo sobre las cuasimonedas provinciales. Según fuentes de Economía, el FMI finalmente no reclamaría el retiro urgente de su circulación, a cambio de que no se emitan más y que se cumpla el cronograma vigente de rescate.

•Tarifas

Hubo luego un breve encuentro con todos los negociadores y Economía, donde apareció brevemente ilustrado el segundo capítulo que distancia el acuerdo entre el Fondo y la Argentina: el aumento de las tarifas de los servicios públicos. Desde Economía se reiteró la promesa de aumentarlas en dos tandas de 10% antes de que Eduardo Duhalde se retire del Poder Ejecutivo el 25 de mayo. Sin embargo, también desde el Palacio de Hacienda se reconoció que esta decisión está actualmente trababa por la Justicia, lo que hace prácticamente inútil cualquier promesa oficial.

Hubo un capítulo reservado, y a pedido del FMI, para analizar la situación del IVA y la continuidad de la rebaja de la alícuota de 21% a 19%.
Desde Economía se aseguró que esta decisión, que en diciembre fue criticada desde Washington, no provocó costos fiscales y que Lavagna pretende mantenerla. Incluso, se mostraron números provenientes de la Secretaría de Hacienda refirmando la posición oficial. Desde el FMI no hubo comentarios, y se prometió analizar la situación con mayor detenimiento.

Luego del capítulo del Ministerio de Economía, comenzó aproximadamente a las 17.00 la revisión de la situación monetaria con el Banco Central. Thornton y su gente eligieron caminar desde Economía cruzando la Plaza de Mayo y llegaron, con Guillermo Nielsen como guardaespalda, al edificio de la calle Reconquista. El flamante titular del BCRA, Alfonso Prat-Gay, explicó las nuevas medidas de flexibilización del mercado cambiario y el comportamiento del dólar en los últimos días.

En general, hubo aval a las políticas adoptadas recientemente, pero aparecieron algunas dudas por la situación de la base monetaria, que aumentó 40% en 2002, lo que podría tener efectos inflacionarios o sobre la moneda norteamericana en 2003.

Dejá tu comentario

Te puede interesar