Gobierno especula con que el FMI también quiere acelerar acuerdo

Economía

El Gobierno especula con que el Fondo Monetario Internacional (FMI) tiene tanta celeridad como Argentina de firmar un Facilidades Extendidas con el país. Según la visión del Ejecutivo, el nivel de exposición que tiene el país ante el organismo financiero, hace que el propio Fondo tenga la necesidad de mantener a la Argentina dentro de los países que mantienen su relación económica con el organismo y con un plan “on track”.

Se cree en Buenos Aires que Washington no puede aceptar que su principal deudor con el 61% del pasivo del FMI, entre en default. La especulación del Gobierno de Alberto Fernández es que no permitirá el Fondo la caída de su principal cliente, lo que arrojaría al organismo al desprestigio internacional. Y a una situación financiera interna complicada. A partir de esta idea, piensan en Buenos Aires, podría haber mayor voluntad de Washington de cerrar un Facilidades Extendidas por los u$s44.800 millones que se le deben al FMI por el Stand By firmado en 2018 durante el gobierno de Mauricio Macri.

Según los datos oficiales del FMI, ese dinero corresponde hoy al 61% de los créditos otorgados por el organismo, seguido por el préstamo con Ecuador con el 13%, Irak 6%, Bosnia 5%, Angola 4%, Ucrania 4% y Egipto con el 3%. Si Argentina cayera en default, todo el andamiaje crediticio del FMI caería en crisis. Al menos así suponen en Buenos Aires. La posición coincide con el cambio de estrategia adelantado ayer por este diario, donde se mencionaba que la frase del ministro de Economía que apuntaba a exponer a que el retraso en cerrar un acuerdo correspondía más al propio FMI y su directorio que a una cuestión vinculada a la falta de propuestas de planes económicos por parte del país. Y más puntualmente, se apunta desde Buenos Aires a la falta de definición del Fondo al requerimiento de la reducción de las tasas de interés que se le cobrarían al país para cerrar el Facilidades Extendidas.

Como se sabe, el país reclama la garantía de una reducción de las tasas del 4,05% que se le cobrarían habitualmente a países incumplidores como Argentina, al 1,05% final. Este sería el interés que se le aplicaría a un estado cumplidor y prolijo. El argumento desde la Argentina es que el préstamo Stand By está en parte viciado por la manera en que fue otorgado al macrismo; además de ser inaplicable debido a la crisis que sufre el país y el mundo debido a la pandemia. Lo que saben Alberto Fernández y Martín Guzmán, es que sin la garantía de una reducción de las tasas de interés, será imposible pensar en que la coalición gobernante pueda llegar a aceptar el Facilidades Extendidas. Especialmente el kirchnerismo. Y que sólo después de la reducción de las tasas al mínimo posible, será posible hablar de los planes de metas fiscales, monetarias y cambiarias, que debería cumplir el país durante los 10 años del acuerdo. Sólo una vez determinada la reducción, las negociaciones podrían acelerarse y cerrar el pacto; siempre, obviamente, luego de las elecciones legislativas del 14 de noviembre.

El Presidente y su ministro de Economía participarán desde mañana de la cumbre del G-20 en la capital italiana. Como avanzada Guzmán llegará hoy; mientras que el Presidente estará en funciones desde el viernes.

El cálculo que deberá hacerse para mensurar lo importante que sería reducir las tasas de interés es el siguiente. El FMI le cobra al país por el Stand By firmado por el Gobierno de Mauricio Macri en 2018 un 1,05% más dos puntos porcentuales extra por el exceso de dinero otorgado por superar el límite autorizado por la cuota que le correspondería. Esto fue negociado en el primer semestre de ese año por el Ministerio de Economía que manejaba Nicolás Dujovne, y renovado cuando se extendió el acuerdo en julio de 2018.

Al no poder cumplir el país el primer Stand By firmado, y necesitar una renegociación de plazos y montos a otorgar, llegando al préstamo record del organismo financiero internacional, la entonces titular Christine Lagarde negoció llevar el crédito a unos u$s57.100 millones de los cuales se entregaron u$s54.000 millones hasta julio de 2019. En total el Stand By le costaba al país un tasa del 3,05% anual. Sin embargo, al no poder cumplir en tiempo y forma, automáticamente el FMI debe cobrar una tasa del 4,05% por los u$s44.500 millones.

Temas

Dejá tu comentario