Las administradoras de fondos de capitalizaciónmanejan más de 800 mil millones de dólares en el mundo. El sistema previsional privado, que en la Argentina se intenta estatizar, está vigente en casi 30 países, comienza a establecerse en otros diez, y los aportantes a este régimen superan los 136 millones. Con estos datos, desde la Federación Internacional de Administradoras de Fondos de Pensión (FIAP) intentan refutar el argumento oficial que indica que el sistema privado es un fracaso. El presidente de la entidad, Guillermo Arthur, dijo a este diario que además de que considera que el país retrocede mientras el resto del mundo avanza en las reformas previsionales, la medida que se intenta tomar lesiona el derecho de propiedad de miles de trabajadores.
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«El gobierno argentino se equivoca profundamente con su proyecto estatizador. Así, da un mensaje enteramente equivocado hacia los demás países. Esperamos que durante el debate parlamentarioque se realizará cambie la situación. Los aportantes deberían tener una actitud más categórica en su reclamo porque sus ahorros son un activo, como su auto. Si el gobierno decidiera confiscar su auto, seguramente se quejarían», dijo ayer Arthur.
La FIAP, que congrega a las entidades de capitalización de los países que adoptaron el sistema de jubilación privada, asegura que los resultados del régimen no sólo son beneficiosos para los trabajadores sino para los propios Estados. «La propuesta argentina pone en riesgo el financiamiento de las pensiones futuras, afecta negativamente el crecimiento económico del país, y vulnera los derechos de los actuales afiliados», explicó Arthur, cuya experiencia en Chile transmite como ejemplo.
En ese país, la presidente Michelle Bachelet conformó una comisión de notables para analizar la reforma previsional, encabezada por el economista del Partido Socialista Mario Marcell. El objetivo era evaluar si el traspaso al régimen privado había sido positivo o debía volverse al reparto. Entre las conclusiones, Marcell reconoció: «El régimen de capitalización individual creado en 1981 no está en crisis. Las cotizaciones de los trabajadores se efectúan con regularidad, las AFP cumplen con sus obligaciones legales, los afiliados tienen seguros sus fondos, sólo en dos años las inversiones han producido rentabilidades negativas y en 25 años no se han producido fraudes ni quebró ninguna AFP».
Agregan las conclusiones del economista que «el régimen también ha tenido efectos positivos sobre el crecimiento y desarrollo del mercado de capitales, lo que no se refleja sólo en indicadores macroeconómicos, sino en los costos de los créditos hipotecarios, de consumo y para las pequeñas empresas».
Mayores fondos
Los últimos datos que maneja la FIAP muestran que el país con más fondos de pensión privados es Brasil, donde suman u$s 283,2 mil millones-, aun cuando el sistema es voluntario. Le siguen España, con u$s 129,6 mil millones (también optativo), y Chile con u$s 105,9 mil millones, donde el régimen es único.
El país más antiguo en dar inicio al sistema de capitalización individual obligatorio fue Suecia. Lo hizo en 1960 y fue tomado como base para los proyectos de otras naciones. En América latina el pionero fue Chile, y lo siguieron Perú, la Argentina, Colombia y Uruguay, que instrumentaron el régimen una década más tarde.
En cuanto a cantidad de afiliados, el país que encabeza el ranking es México, con 38,9 millones de aportantes al sistema privado. Allí el régimen es más complejo ya que la administración es múltiple (privada, pública, cooperativas). Los trabajadores que al momento de la reforma estaban afiliados al sistema de reparto pueden escoger cuando se retiren entre la suma acumulada en su cuenta individual o la pensión calculada de acuerdo con las normas del sistema público anterior.
Rumania es uno de los países más jóvenes en poner en marcha el sistema privado, mientras que se encuentran prontos a hacer lo mismo Inglaterra, India, Serbia y Filipinas, entre otros.
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