El intento por reprivatizar el Banco BERSA (hoy en manos del Banco de la Nación Argentina) terminó ayer en fracaso, al no presentarse ningún grupo a la licitación encarada por el gobierno. Ninguna de las tres entidades que había comprado los pliegos de condiciones, Patagonia, Macro y Banex, decidió presentarse finalmente a la compulsa.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Los bancos que habían mostrado interés por participar de la operación explicaron que el principal motivo que los hizo desistir es que no se le aseguraba al BERSA mantener su condición como agente financiero de la provincia de Entre Ríos.
Se establecía, en realidad, que esta condición debía ser aprobada por la Legislatura provincial, cuya composición cambiará el 10 de diciembre después de las elecciones. Esto implicaba un alto componente de incertidumbre, considerando que el principal negocio del banco es manejar financieramente las cuentas de la provincia y administrar el esquema de pago de sueldos públicos a través de las distintas sucursales.
Desde el Banco Central, manifestaron ayer que la idea es avanzar finalmente con un cambio de manos de la entidad, aunque será necesario revisar el pliego elaborado para que puedan presentarse interesados. Por otra parte, continúa avanzando el proceso de venta de Banco Suquía, que al igual que el BERSA estaba en manos de los franceses del Crédit Agricole y terminó en manos del Nación. La licitación -que se definirá el 29 de setiembre- se va volcando a dos candidatos principales: Banex y el grupo Roggio, mientras que el grupo Dinosaurio SA (ex dueño del supermercado Libertad de Córdoba) ya fue prácticamente descartado. Por ahora, el BCRA está analizando las ofertas presentadas desde el punto de vista técnico, antes de la apertura con las propuestas económicas.
Dejá tu comentario