Lo malo no fue quedarse en el mismo lugar que el día anterior. Sino que resultó lamentable no haber podido aprovechar las pocas horas activas que quedan, y aquí con un día menos porque el viernes no hay Bolsa, para poder recortar en algo más la caída fuerte del año 2000. Cuanto más se afirmaban afuera los mercados en general, y algunos de los referentes mayores daban notable saldo, más se opacaba la labor de las locales que deambulaban en un ambiente poco proclive a otra cosa que no fuera lanzar medidas órdenes a determinados papeles. Casi los mismos que habían trepado antes se hicieron bien fuertes ayer, en una actitud totalmente fuera de contexto y sugiriendo que es para arreglar carteras que hacen agua en esos papeles.
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Ver a los «mervales» fuera del circuito de un Dow que subió 0,9%, de NASDAQ arriba 1,1%, o de un marcador brasileño que trepó 2,6%, habilita la impresión de que el saldo -ponderando- fue mucho peor que esa baja del M.AR de 0,5 por ciento o la neutralidad Merval clásica. Hubo unos $ 22 millones efectivos, casi todo para las acciones locales, poca actividad en CEDEAE, y un día que arriba a la última fecha del año alentando incertidumbres crecientes, en lugar de esperanzas prontas. Vamos hoy por la rueda del estribo, un índice cerca de los «400» cuando arrancó el año en los «550»...