Gobierno pedirá una fuerte inversión a Aguas Argentinas
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El encuentro, que en principio estaba agendado para ayer, se realizará hoy a las 9.30 entre el ministro de Planificación, Julio De Vido, y Jacques Petry, presidente del área Medio Ambiente, dentro del grupo Suez, principal accionista de Aguas Argentinas. En esta reunión se tratará el acta-acuerdo, y posterior-mente el directivo francés mantendrá una entrevista con el ministro de Economía, Roberto Lavagna, aunque éste no sería el interlocutor principal para la negociación. La firma del acuerdo parcial se considera clave porque expresaría la intención del gobierno de encauzar una revisión de la concesión, tomando cierta distancia de la posición más extrema según la cual el contrato debía rescindirse. También manifestaría la voluntad de los accionistas de la compañía de permanecer en el país. Como para demostrar la decisión de empezar una nueva etapa, el directorio de la empresa aceptará hoy la renuncia de Juan Carlos Cassagne como presidente, y nombrará en su lugar a Yves Thibault de Silguy, actual vicepresidente ejecutivo y director de Asuntos Internacionales del grupo Suez.
No obstante, habrá que ver cómo reacciona la compañía frente al requerimiento de inversiones del gobierno, a las que debería hacer frente con aportes de los accionistas, y cuál será el monto propuesto. Este sería muy alto, si como dijo recientemente el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, se exigiera a Aguas que cumpla las inversiones no realizadas.
En principio, ayer De Silguy postergó su viaje a Buenos Aires «por razones familiares», según indicó la compañía, y finalmente sólo arribó Petry, que tendrá la reunión con De Vido y, se presume, luego elevará la propuesta oficial al directorio de Aguas y al de Suez.
El monto restante debería surgir de los ingresos de la prestadora y de aportes de los accionistas, porque el gobierno no habilitará la tercera y última cuota de suba de tarifas de 3,9% para el fideicomiso de obras. En apariencia, tampoco habrá otros ajustes durante el año próximo.
Ante el CIADI se presentó Suez junto con Vivendi, pero no hay demandas iniciadas en forma separada por algunos de los accionistas minoritarios, por lo cual resultaría suficiente que Suez consienta suspender las acciones ante el CIADI. Sin embargo, en forma paralela, el grupo francés podría continuar la demanda contra el Estado nacional por las otras dos concesiones en que es accionista mayoritario y operador: Aguas de Córdoba y Aguas de Santa Fe.
Si se firma el acuerdo parcial, el gobierno se asegura la operación del servicio durante el año próximo, mientras se renegocia el contrato. Tanto en medios oficiales como en la compañía, se cree que el contrato actual no es viable, pero no será fácil llegar a una coin-cidencia sobre nuevas condiciones. Sobre todo porque Aguas Argentinas tiene una deuda de 800 millones de dólares que pretende pagar con sus ingresos, previa reestructuración con los acreedores. En el gobierno, por otra parte, predomina el criterio de que la compañía pase a ser operadora, y que las inversiones queden bajo fiscalización del Estado.




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