El banco de inversiones estadounidense registró por primera vez en casi diez años números rojos como consecuencia de la crisis financiera. La casa de inversión de Wall Street informó desde Nueva York que soportó pérdidas masivas en el cuarto y último trimestre de su ejercicio económico, que cerró el 28 de noviembre, de 2.120 millones de dólares.
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Las pérdidas de valor se registraron en prácticamente todos los sectores del banco, indicó el presidente de Goldman Sachs, Lloyd Blankfein.
Después de deducir los dividendos de las acciones preferenciales, la pérdida total alcanzó casi 2.300 millones de dólares. Hace sólo un año, el banco había registrado una ganancia de 3.210 millones de dólares.
Con este resultado, al banco de inversión le fue peor de lo que esperaban los analistas, que ya estaban temiendo pérdidas. Hasta el momento, Goldman Sachs se había enfrentado a la crisis financiera mucho mejor que sus competidores y había presentado en forma continua números positivos.
Durante el ejercicio económico de 2007/2008, la crisis dejó claras huellas. Luego de registrar una ganancia récord durante el ejercicio del año anterior, la ganancia se desplomó un 80 por ciento a 2.320 millones de dólares. Los ingresos netos cayeron aproximadamente a la mitad a 22.220 millones de dólares, mientras que en el último cuatrimestre del ejercicio fueron, incluso, negativos. El banco indicó que no esperan ningún mejoramiento de la situación.
Como una primera reacción, antes de que abriera hoy la bolsa de comercio, la acción había subido un poco más de siete por ciento a 71,20 dólares por papel a pesar de los temores. Según los corredores de bolsa, los inversores esperaban que Goldman se hubiera deshecho de los papeles morosos.
Desde comienzos de año, el valor bursátil de este ícono de Wall Street se derrumbó casi un 70 por ciento.
Goldman Sachs comenzó a cotizar en la bolsa de comercio en 1999. Como consecuencia de la crisis financiera, Goldman Sachs y su banco competidor Morgan Stanley - los últimos dos grandes bancos de inversión independientes - dejaron de ostentar hace poco tiempo su estatus especial de banco de inversión y fueron convertidos en bancos comerciales ordinarios.
El cambio de estatus agudiza las regulaciones por parte de las autoridades de control y reduce la libertad de movimiento para obtener rápida rentabilidad, a la vez que lo habilita a acceder a depósitos de clientes en forma más estable. Actualmente, Goldman Sachs busca ampliar este negocio.
En su proceso de reestructuración, Goldman Sachs redujo aproximadamente un diez por ciento de sus puestos de trabajo. Las remuneraciones de sus actuales 30.000 empleados fueron drásticamente reducidas, mientras que la cúpula de siete gerentes que dirige la empresa no recibirá ningún premio en 2008. El año pasado recibieron premios y acciones por un total de 68,5 millones de dólares.
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