6 de diciembre 2001 - 00:00

Gran confusión por el nuevo riesgo-país

Ayer los nervios de los operadores de las mesas de dinero casi estallaron cuando sus pantallas mostraron que el índice de riesgo-país superaba los 4.000 puntos (subía así más de 600 puntos respecto del martes). Pero lo extraño fue que en esos momentos, cuando comenzaba la apertura del mercado, los bonos argentinos estaban subiendo.

¿Cómo explicar el comportamiento del riesgo-país?

Lo que ocurrió ayer se debió a un cambio en la composición de los índices de riesgo-país que elabora el banco JP Morgan.


Cada mes el banco redefine las ponderaciones de los bonos de los países considerados mercados emergentes, como la Argentina, en el índice EMBI (Emerging Market Bonds Index) en función de las cotizaciones y la cantidad de bonos en valor nominal en el mercado. Estos índices son entonces una canasta de bonos donde cada país tiene una participación relativa.

El cambio de composición implementado está relacionado con la caída de las cotizaciones de los bonos argentinos (efecto precio) y con la reducción de los bonos nominales producto del canje (efecto cantidad).

Pero el spread, que es el diferencial entre la tasa sin riesgo (de EE.UU.) y la del país en cuestión, en este caso la Argentina, subió 600 puntos en la apertura porque de la canasta argentina salieron los bonos largos (que tenían la mayor ponderación) y así los bonos cortos ganan peso relativo. Precisamente el spread de la deuda de corto es mayor que el spread de largo. Por eso el spread promedio aumentó más de 600 puntos.

El propio banco salió ayer a explicar que «el spread del subíndice de la Argentina del índice EMBI+ subió hasta 4.040 puntos básicos al cierre del 4 de diciembre puramente por un cambio en su composición, y no por un aumento del riesgo o caída de precios de los títulos». «Los resultados anunciados el lunes pasado sobre el canje doméstico llevan a un rebalanceo del cómputo del índice. Este rebalanceo aumenta la participación de los bonos que permanecen en el mercado, que resultaron ser los bonos de vencimiento más cercano, que tienen tasa de interés implícita mayores a la de los bonos retirados. Este cambio de composición generado por el canje doméstico lleva a un aumento del número del spread del índice (o riesgo-país) que no refleja un aumento equivalente en el concepto de riesgo por caída de precio de los títulos», agrega el banco.

«Cuando JP Morgan recibe información oficial del monto de los bonos que son retirados del mercado por el canje doméstico, esos bonos son retirados del cómputo matemático del índice. El cómputo pasa a ser hecho con aquellos bonos que permanecen en el mercado y satisfacen las reglas, que justamente son bonos de menores plazos. Los precios de esos bonos de menores plazos implican una tasa de interés mucho mayor a la tasa implícita en los bonos retirados por el canje, lo que genera un aumento significativo del índice».

El JP Morgan computa los índices EMBI, EMBI+, EMBI Global, EMBI Global Constrained and LEL. Estos índices se expresan de dos formas:
índice (nivel) y spread.

•El índice o nivel es un reflejo de los cambios en los precios (y pago de intereses y amortizaciones) de los bonos que lo componen.


•El spread refleja el promedio de sobretasa implícita en aquellos bonos que entran en el índice sobre la tasa de bonos del gobierno de EE.UU.


«Los índices en su expresión de niveles no ha cambiado, ni debería cambiar por cambios de composición. El cambio de composición del índice no se corresponde con aumentos o caídas de precios que pudiesen haber generado ganancias o pérdidas a tenedores de bonos o sus derivados», sostiene el banco.

De acuerdo con las reglas del índice, que se aplican a todos los instrumentos, de todos los países, los rebalanceos se hacen a fin de mes, a menos que: más de 6.000 millones de dólares de valor nominal de bonos sean canjeados; o que más de dos tercios de uno de los bonos más líquidos sea canjeado.

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