Washington (EFE) - El rendimiento de los bonos de deuda estadounidense seguirá siendo bajo a corto plazo, tras haber caído al menor nivel en los últimos 14 meses, vaticinó ayer el presidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan. En una intervención por videoconferencia ante la Conferencia Monetaria Internacional 2005, que se celebra en Pekín, Greenspan reconoció que del declive de la tasa de los Bonos del Tesoro de EE.UU. a largo plazo durante el último año «no hay precedentes recientes». El responsable estadounidense añadió que no se trata de un fenómeno exclusivo de su país, ya que «los bajos tipos de interés a largo plazo han ido bajando virtualmente en todas partes. Excepto, en Japón, entre los otros países del Grupo de los Siete han bajado bastante más que en Estados Unidos».
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Los conceptos más importantes que ayer dejó Greenspan fueron los siguientes:
• Una hipótesis es que los mercados están señalando debilidad económica. Esta es una idea creíble. La cada vez menor diferencia entre los tipos de interés a corto y a largo plazo, que normalmente es considerada una señal de que se está produciendo una desaceleración económica, no es considerada necesariamente como un vaticinio de tormenta, al menos por ahora.
• La importante acumulación de obligaciones del Tesoro de EE.UU. en otros países, sobre todo en Asia, o el efecto de las compras de bonos por parte de los fondos de pensiones en todo el mundo, pueden ser parte de la explicación, pero no toda.
• Los responsables políticos deben confiar más en el proceso de autoajuste de los mercados que en la cada vez menor capacidad de los funcionarios de anticipar el futuro económico.
• Tasas bajas no significan economía débil. Señales periódicas de recuperación en varios sectores de la economía mundial no consiguieron frenar el descenso de las tasas.
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