El gobierno estudia un plan de shock para combatir la aftosa aunque la ausencia de un titular para el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) impide que la lucha contra la enfermedad pueda llevarse a cabo en forma inmediata.
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Mientras, oficialmente, el SENASA reconoció la existencia de focos aftósicos en ganado vacuno de las provincias de Córdoba y La Pampa, la incertidumbre también invadió el edificio ubicado en la avenida Paseo Colón ya que técnicamente el SENASA se encuentra acéfalo debido a la renuncia de Víctor Machinea y falta de precisiones -en realidad, una resoluciónpara la asunción de Héctor Salamanco como interventor.
Los focos oficialmente reconocidos por el organismo sanitario nacional se ubican en los partidos de Unión, provincia de Córdoba, y Chapaleufú, La Pampa. El reconocimiento confirma, mediante análisis serológico, «las sospechas» de la existencia de aftosa en ganado vacuno que presentaba síntomas de la enfermedad.
Las nuevas evidencias, que se suman a la comprobación del foco aftósico en Rivadavia, provincia de Buenos Aires, fueron informadas por el SENASA a la Organización Internacional de Epizootias (OIE).
El plan epidemiológico que comenzaría a aplicarse apenas el SENASA tenga una firma responsable incluye la restauración de la barrera sanitaria patagónica, situación que se retrotrae a 1997, con el impedimento de movilizar animales en pie y subproductos cárnicos. La barrera dejaría aislada la región compuesta por parte de Río Negro, Neuquén, Chubut y Santa Cruz. Asimismo, se estudia categorizar otras zonas, como la Mesopotamia, que también se encontraría en óptimas condiciones sanitarias tras superarse los problemas del año pasado.
Otra de las medidas estudiadas es la inmovilización total de hacienda para invernada durante 20 o 30 días con el fin de superar el inconveniente generado por la falta de vacuna, que elabora un solo laboratorio según las normas vigentes.
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