Aníbal Ibarra sigue agregando nuevos impuestos a los porteños. En el paquete de subas, disimuladas en modificaciones a la ley tarifaria de la Capital Federal, se suman ahora cambios en el Código Fiscal. Se eliminan exenciones para universidades privadas e institutos terciarios en impuestos municipales. Se aplicará Ingresos Brutos a los intereses de los plazos fijos y cuentas bancarias de empresas. Tributarán los servicios exportables y los monumentos históricos que no sean de uso público. Además, el jefe porteño quiere levantar el secreto fiscal para publicar la lista de deudores de cada uno de los impuestos que cobra la Ciudad, desde Alumbrado, Barrido y Limpieza hasta Ingresos Brutos. Estas modificaciones se agregan a la duplicación de la tasa para las empresas que producen fuera de la Capital Federal, el ajuste en Patentes y la suba para la construcción, entre otros.
Gobierno porteño, además de los aumentos de impuestos que anticipó ayer este diario, elevó a la Legislatura las modificaciones al Código Fiscal de la Capital Federal, eliminando exenciones y solicitando dar a publicidad el listado de morosos porteños.
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La ley, de ser aprobada, contempla cobrar impuestos municipales a las universidades privadas y a los institutos de nivel terciario que hasta ahora estaban exentos. Al mismo tiempo, a las instituciones de bien público que gozan del beneficio de exenciones impositivas se les aclara que esa quita no es para el tributo por contribuciones inmobiliarias ni Patentes. Según explicaron funcionarios de Hacienda de la Ciudad de Buenos Aires, el agregado se produce porque, supuestamente, el beneficio, que por ejemplo tienen fundaciones, lo extendían a automóviles. Con respecto a las universidades privadas, se indicó que la UBA tributa y se considera una inequidad que no lo hagan las casas de estudio pagas. Para todo lo que se refiere a exenciones, a partir del año próximo el gobierno porteño exigirá mayor precisión sobre el objeto del beneficio, pero, además, se incluyó el pago de Ingresos Brutos para los servicios exportables. Esto abarca a la industria del software y tiene gran oposición en la Legislatura, por lo cual esa modificación podría no ser aplicada.
En cambio, correría la tasa de Ingresos Brutos para los plazos fijos y cuentas bancarias de las empresas -no de personas físicas-aplicado a los intereses de esas transacciones. En Hacienda consideran que ese lucro debe ser contemplado como parte de la ganancia de la actividad empresaria y que, por lo tanto, debe ser gravado.
Otro rubro que dejará de estar exento son los declarados edificios de preservación histórica que no sean de uso público. Se opone Hacienda a la exención a edificios que la comisión nacional declara monumento histórico pero que son de uso privado, como sedes bancarias.
Otra modificación de importancia es que dejarán de estar exentas las empresas de producción primaria y minería que tienen domicilio porteño pero sus plantas no están en el distrito. El artículo más polémico, en cambio, se refiere al «levantamiento del secreto fiscal, mediante publicación de nóminas» para los deudores del Impuesto a Ingresos Brutos, Alumbrado, Barrido y Limpieza, Territorial y de Pavimentos y Aceras, Patentes y todos los demás tributos que cobra la Ciudad de Buenos Aires. La idea de Ibarra es contar con el permiso para dar a publicidad la lista de deudores como medio de presión para exigir el pago de impuestos. Eso no es posible ahora, pero los legisladores porteños, sin embargo, vienen reclamando la nómina al gobierno. Estas modificaciones se agregan a la suba prevista para las empresas extrazona, la construcción y nuevas actividades gravadas como las torres para telefonía celular o prevención de incendio. El paquete será tratado recién la semana que viene ante la falta de acuerdo entre los legisladores.
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