Economía

Siderúrgicos velan las armas en una semana de transición

Entre la Cumbre del Mercosur y la asunción de Alberto Fernández, todos prefieren esperar para accionar. Pero en Londres, el presidente de EE.UU. redobló la apuesta comercial contra China.

“Ver para creer” es el sentimiento que guía la futura toma de decisiones de las principales siderúrgicas argentinas y de las cámaras empresariales frente al sorpresivo anuncio de Donald Trump de reimplantar aranceles a las importaciones de acero de Argentina (y de Brasil). Claro que ambos gobiernos deberían acompañar al sector privado en esta cruzada codo a codo. De lo contrario todo será más complicado. Pero esta asonada comercial de Trump ocurre a días del fin del Gobierno de Macri y del comienzo del de Fernández.

En el ínterin, el sector privado, tanto las empresas como las entidades vinculadas, intensificaron sus contactos con la administración Macri (fundamentalmente para que se ocupen del tema) y con la de Trump (para sondear el clima imperante). Hasta el momento no han hecho ninguna movida concreta. Lo cual es lógico porque, según explican fuentes con acceso a ambas administraciones, “estamos en un modo más de no hacer nada hasta que no haya una resolución firmada, en la cual se determine la anulación de los cupos o la modificación de los acuerdos establecidos en mayo de 2018”.

A raíz de las novedades los teléfonos del Departamento de Comercio de EE.UU., de la Cámara de Comercio de EE.UU. (USCC) y del Representante comercial de EE.UU. (USTR) comenzaron a recibir incesantes llamados desde Buenos Aires. También estuvieron muy activos los cuerpos diplomáticos en ambas ciudades. Sin embargo, “desde el punto de vista del accionar no hemos accionado, es una semana de transición, está saliendo un gobierno y entrando un gobierno nuevo”, reconoció un ejecutivo cercano a este tipo de negociaciones. Ocurre que hasta que no haya ninguna comunicación por escrito de la resolución (a la que hizo referencia Trump), que determine el alcance de las reglas de juego con respecto a la aplicación de las tarifas al acero y al aluminio, más allá de indagar el estadio en el cual está el tema, los privados no van a tomar ninguna decisión al respecto, sencillamente, porque aún no tienen claro si va a haber un efecto directo a partir del tuit de Trump.

La amenaza, de concretarse, sería un duro golpe para las siderúrgicas que quedarían fuera del mercado norteamericano. Según fuentes del mercado, el efecto sería “impactante”, así lo calificaron.

Vale señalar que todo esto se está dando en medio de una guerra comercial entre EE.UU. y China, en la que el sector siderúrgico ya viene arrastrando complicaciones dada la capacidad de producción excedente china. De acuerdo con un informe de Kallanish Commodities, que hace hincapié en la caída de la producción y la demanda mundial de acero, en el caso particular del continente americano advierte un panorama 2020 desalentador para el negocio de tubos y cañerías. Además señala que las políticas comerciales nacionalistas de Trump (vía Sección 232) incrementarán los precios del acero terminado en el corto plazo, lo que impactará en los consumidores estadounidenses (de automóviles, sistemas de climatización, electrodomésticos, etc.).

Por el momento todos rezan para que el tío Sam recapacite.

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