La utilización de la capacidad instalada creció nuevamente en agosto a 71,8% y se ubicó 5,6 puntos porcentuales por encima de la del mismo mes de 2003. La expansión de la actividad industrial y la falta de inversiones provocaron, en lo que va del año, una suba de 6,2% en el uso de las instalaciones ociosas. La medición es la mayor de 2003 y superó la marca de marzo pasado, cuando las plantas adelantaron planes de producción y acumularon stock para prevenirse de potenciales cortes de energía. Este aumento, que acompaña el alza en el Estimador Mensual Industrial (EMI) del mes pasado, pone de manifiesto la falta de nuevas inversiones para mantener el ritmo de recuperación de la economía.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
En el nivel sectorial, la industria que se encuentra más al límite es la de metales básicos, que utiliza 93,9% de su potencial productivo, seguida por la refinación de petróleo (89,2%) y la rama fabricante de papel y cartón (87%).
Por el contrario, el sector con mayor capacidad ociosa es el automotor, aunque paradójicamente fue uno de los que más creció este año. Desde enero hasta agosto la utilización de la capacidad instalada de esta rama subió 95% a 36,1%. Otros sectores que están lejos de sus cuellos de botella son el de minerales no metálicos, con un nivel de uso de su potencial de 52,9%, y el tabacalero, que utiliza 60,2%.
Hacia el futuro, las expectativas de la variable no son tan positivas, ya que en agosto la encuesta mensual sobre la evolución del uso de la capacidad instalada que publica el INDEC mostró un fuerte incremento en el porcentaje de empresas que anticipa una disminución, que subió a 9,8%. En tanto, 66,7% de las empresas encuestadas no prevé cambios, mientras que 23,5% espera una suba.