14 de noviembre 2005 - 00:00

Inflación: temen mayor impacto de suba en carnes

El precio de la carne al consumidor sigue aumentando y lo preocupante es que todo indica que continuará la tendencia. Como siempre sucede, hay varios factores que influyen en estos incrementos, pero el principal, paradójicamente, es una decisión adoptada por el Ministerio de Economía (prohibió la faena de animales livianos e hizo así que disminuyera la oferta). Más allá de cuánto sea el aumento de precio final, está claro que los acuerdos lanzados y relanzados por Roberto Lavagna en el sector desde abril nunca tuvieron el resultado deseado por el gobierno. Sobre este tema, el de la inflación, aún no se ve una política económica acertada para enfrentar el problema. ¿Habrá que esperar a que un mes haya 2% o más de incrementos?

Roberto Lavagna
Roberto Lavagna
El mercado de la carne seguirá inquietando al gobierno durante las próximas semanas. A las subas ya acumuladas podrían sumarse otros aumentos que dependerán del efecto distorsivo que la prohibición de faenar animales livianos genera sobre el mercado doméstico.

No obstante, algunos opinan que el mercado debería tranquilizarse en las próximas semanas por el efecto depresivo que generaría la eliminación de los reintegros a las exportaciones sobre la actividad de los frigoríficos. Esas bajas igual podrían neutralizarse con una mayor demanda interna de carne, en el mediano plazo, lo que volvería a recalentar los precios de uno de los principales componentes del consumo (el consumo interno crece cuando los precios bajan y la Argentina sigue liderando el consumo por habitante/año en el mundo).

La carne aumentó entre 5% y 10% en las carnicerías durante la semana pasada, como consecuencia directa de las subas en el mercado de ganado en pie y pese a las ratificaciones que los frigoríficos le realizaron al ministro de Economía, Roberto Lavagna, acerca de que cumplirían el acuerdo de precios.
Pero la eliminación de los reintegros a las exportaciones de carne generaría un quiebre en las relaciones entre frigoríficos y gobierno y podría naufragar el acuerdo que, de todas formas, mostró señales de fracaso, según los valores que muestran las góndolas minoristas. «La suspensión de los reintegros castiga al sector exportador, comprometiendo la actividad y el programa de inversiones en curso», advirtió el viernes el Consorcio de Exportadores ABC.

La suba semanal de la hacienda en pie fue muy errática la semana anterior y se dio como consecuencia de la desaparición total del ternero como categoría y la consolidación de las vaquillonas como animal supuestamente de mayor salida en las grandes urbes por su terneza mientras en el interior se sigue prefiriendo el novillito. La mayor concentración de aumentos se dio entonces en ambas categorías: las vaquillonas aumentaron 20% durante la semana en Liniers, mientras los novillos repuntaron 6% y los novillitos dejaron bien claro que la brecha de aumento es muy elástica, ya que los regulares subieron 36,6% y los especiales 8% durante la semana de operaciones.

Ya se había advertido que la suba en la carne se daría como consecuencia de la falta de oferta debido a la medida progresiva que tomó el gobierno al prohibir la faena de animales inferiores a 260 kilos, primero, y 300 kilos a partir de enero. La pregunta que el gobierno y consumidores se es si el incremento de la carne será sostenible en el tiempo.

• Compensación

Ignacio Gómez Alzaga, consignatario que opera en el Mercado de Hacienda de Liniers, indicaba ayer a Ambito Financiero que «no se espera un incremento de precios para la semana que comienza. La sorpresadel viernes, por el exceso de oferta en el Mercado de Liniers, sirvió para compensar en parte el faltante que se venía registrando. Parece que el consumidor no está dispuesto a convalidar precios más altos que los actuales, lo que quita margen para trasladar el incremento al mercado interno». Coincide Gómez Alzaga en que la eliminación de los reintegros puede generar un efecto bajista sobre los valores de la hacienda, e indica que «el principal efecto de la eliminación de los reintegros a las exportaciones es la quita de poder de compra a los exportadores, es decir, moderarán su demanda. Esto, sumado a un nivel de oferta que ajusta, entonces los precios tendrían que estabilizarse».

Para el empresario «en el mediano plazo, la única forma de garantizar la estabilidad de los precios de la carne en un contexto de demanda internacional fuerte y consumo interno sostenido es un incremento de la producción a partir de una restricción en la oferta de corto plazo».

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