21 de septiembre 2004 - 00:00

Intendentes y sindicatos piden continuidad de Gatic

El juez en lo comercial Juan Manuel Gutiérrez Cabello recibió ayer en su juzgado un escrito que refleja el acuerdo al que llegaron el viernes pasado sindicalistas, intendentes y empresarios: la intención es que el magistrado permita que sigan operando las plantas de la fallida Gatic hasta tanto se liquiden sus activos. La figura se asemeja a la denominada «quiebra con continuidad»; la diferencia en este caso es que dicha continuidad no es de la dueña de las fábricas ( Gatic SA), sino sólo de las plantas, las que serían operadas por la firma Indular. Gutiérrez Cabello había decretado la quiebra de la firma fundada por la familia Bakchellian hace más de 50 años, y dispuesto el cierre de todas sus instalaciones fabriles y administrativas; a esa fecha, Indular -propiedad de un grupo de inversores que capitanea Guillermo Gotelli- estaba operando las plantas de Pigüé, Las Flores, Pilar y Coronel Suárez, en las que ya se había incorporado medio centenar de trabajadores. El plan de negocios preveía que el personal se incrementaría hasta las 1.600 personas antes de fin de octubre, y que alcanzaría los 2.500 empleados cuando las fábricas estuvieran operando al máximo de su capacidad.

• Acuerdo frustrado

Todo este plan era contingente de que los acreedores principales del concurso de Gatic, o sea, los bancos Nación y Ciudad, y el fideicomiso creado en la provincia de Buenos Aires para «limpiar» de pasivos incobrables el balance del Banco Provincia, dieran su acuerdo a las condiciones planteadas por Indular, lo que no sucedió en el caso de este fideicomiso.

Por esta causa, el viernes se reunieron dirigentes de los gremios involucrados (SOCAYA -obreros del caucho-, SECA -empleados del caucho- y SOIVA -vestido-) con los intendentes de los partidos en los que se hallan radicadas las fábricas, Humberto Zucaro (Pilar), Alberto Gelené (Las Flores) y Ricardo Moccero (Coronel Suárez), a quienes se sumó Gotelli. Todas las partes acordaron pedirle al juez que, hasta tanto disponga qué hará con los activos de Gatic, se permita a la gente seguir trabajando a las órdenes de los empresarios que hoy tienen la custodia de esas instalaciones.

• Aval

El escrito tiene, además, el aval de Roberto Mougerón, ministro provincial de Trabajo, lo que de algún modo indicaría el apoyo que prestaría el gobierno de Felipe Solá a la iniciativa. El único que se negó a sumarse fue el intendente radical de Pigüé, el controvertido Ricardo Grenada, que en todo el proceso «jugó» casi desembozadamente a favor del autodenominado Movimiento Nacional de Empresas Recuperadas. Este grupo aspira también a quedarse con varias de las fábricas en cuestión, pero con el sistema de «cooperativas» y sin aportar dinero en efectivo (Indular, en cambio, se comprometía a pagar una renta anual de $ 11 millones por el alquiler de las fábricas.)

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