17 de octubre 2008 - 00:00

Intento de acuerdo con empresarios

El gobierno dijo anoche haber cerrado un primer acuerdo con empresarios para amortiguar los efectos de la crisis financiera internacional en la Argentina. Cristina de Kirchner estaba reunida hasta los primeros minutos de hoy con los empresarios Eduardo Eurnekian, Luis Betnaza, Carlos Wagner, Juan Lascurain, Jorge Brito y los ministros Sergio Massa, Julio de Vido y Carlos Fernández. Con ese grupo la Presidente hizo saber que se había llegado a un consenso cuyos detalles serán conversados hoy con dirigentes gremiales y que incluye los siguientes ejes: compromiso para no aumentar ni precios ni salarios, mantener el nivel de actividad, garantizar el nivel de actividad en todos los sectores, aumentar la defensa por el Estado de los industriales exportadores. El gobierno también se comprometió a realizar el plan de obras públicas comprometido en los presupuestos 2008 y 2009. Este acuerdo expresa voluntad de realización y no tanto medidas que deberán ser objeto de acuerdos contantes y sonantes. Pero parece el primer paso de la reacción del gobierno ante la crisis global de la que ha dicho hasta ahora que el país estaba desacoplado. Los detalles los dará a conocer el gobierno hoy porque de la reunión negaron haber volcado por escrito el compromiso. No estuvo presente Néstor Kirchner.

La presidente Cristina de Kirchner recibió anoche en la residencia de Olivos a algunos de los principales referentes empresariales de la Argentina. El objetivo es definir medidas para mantener el nivel de actividad y evitar despidos, manteniendola tasa de empleo.

Entre los empresarios ingresaron a la quinta presidencial el titular del Banco Macro, Jorge Brito, el presidente de Aeropuertos Argentina 2000, Eduardo Eurnekian, y el número uno de la Cámara Argentina de la Construcción, Carlos Wagner. Junto a Cristina se encontraban el jefe de Gabinete, Sergio Massa, el ministro de Economía, Carlos Fernández, y el ministro de Planificación, Julio De Vido.

Ya en los últmios días hubo distintas reuniones de funcionarios con miembros de cámaras empresariales, como la UIA, y con los principales representantes de la CGT. Una de las apuestas es avanzar hacia un pacto social que disminuya todo lo posible el impacto de la crisis internacional, sobre todo en lo que respecta a los costos sociales.

La preocupación oficial creció en los últimos días ante los anuncios de suspensión en actividades clave como la automotriz. Desde distintos sectores salieron a advertir que este tipo de medidas podrían multiplicarse y desencadenar despidos.

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