Inversiones: empresas foresto industriales piden ley de promoción

Economía

Le presentaron a Matías Kulfas una iniciativa que contempla estabilidad fiscal y facilidades para importar maquinaria. Aspiran a contar con una biorefinería y una planta de papel marrón.

Los empresarios del sector foresto industrial creen que es posible recuperar el terreno que la industria en Argentina viene perdiendo contra Brasil y Uruguay y para ello se reunieron con el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas. Analizan un proyecto de ley que impulse las grandes inversiones. Apuntan a contar con una pastera y una fábrica de papel marrón que demandaría una inversión de u$s2.000 millones.

Tal vez porque la actividad tuvo mala imagen entre los ecologistas hace más de una década, incluido un conflicto con Uruguay en el que estaba en juego la contaminación del río, el término que se emplea en la actualidad para definir a las pasteras es “biorefinerías”.

“Lo que se necesita es que si uno firma un acuerdo hoy sea lo mismo dentro de 30 años, que no le suban los impuestos, que no le pongan impuestos a la importación de maquinarias. La instalación de una biorefinería cuesta unos u$s2.000 millones”, explicó a Ámbito, Osvaldo Vasallo, presidente de la Asociación Forestal Argentina (AFoA). Esa entidad, junto con la Asociación de Fabricantes de Celulosa y Papel (AFCP),la Federación Argentina de la Industria Maderera y Afines (FAIMA),y la Asociación de Fabricantes y Representantes de Máquinas, Equipos y Herramientas para la Industria Maderera (ASORA), conformaron el Consejo Foresto Industrial Argentino (CONFIAR) y desde ahí motorizan el proyecto de una ley de promoción para las inversiones, similar a la que hay en sectores como la Economía del Conocimiento en la industria automotriz, o la cadena agroalimentaria.

“En los años 70 Argentina producía 70.000 toneladas de pulpa y Brasil 280.000 con una relación de 1 a 4. Hoy Argentina se debate entre producir 950.000 toneladas a 1 millón y hace más de 10 años que no se mueve de ahí, mientras que Brasil está en 23 millones. Uruguay, con una tercera pastera va a estar en 5 millones. Chile está en 6 millones”, precisó Vasallo.

Lo más importante que plantean los empresarios es que una “biorefinería” que produzca 300.000 toneladas de pulpa requiere de 5 millones de toneladas de madera, aunque de ello solo una parte se usa para el producto. El resto se puede emplear para hacer madera y muebles. En países como Finlandia, que es líder en la materia, se están desarrollando fibras textiles.

La situación ha estado complicada en el último año, señaló el titular de AFoA. Para poder enfrentar la crisis las empresas que están en el primer eslabón de la cadena están exportando rollizos a China e India. Es decir, casi sin ningún valor agregado. Pero esperan que en una mesa de diálogo se pueda ir corrigiendo eso y acordar volúmenes para mercado externo y otros tantos para exportar.

“Tendría que haber una política a través del tiempo de exportación, que uno pueda decir que un año dedica el 10% de su producción y otro año el 30%, para evitar que se pierdan mercados”, explicó el presidente de AFoA.

Vasallo añadió que “si se saca una ley, puede haber una respuesta importante a los pocos meses”. “Sería una Ley de Promoción de Grandes Inversiones Foresto Industriales, que se lo pedimos a Kulfas y estamos trabajando en eso”, precisó. El proyecto incluye, sobre todo, el desarrollo de la logística, el uso de la Hidrovía y la ampliación del uso de camiones tipo bitrenes. La idea que tienen los empresarios es la de contar con una biorefineria y una planta para producir papel de embalaje. Mientras que el papel prensa casi va desapareciendo en la producción, el de tipo “marrón”, va creciendo en la medida que se expande el comercio electrónico por el mundo.

De acuerdo con un informe que le entregaron a Kulfas, el sector foresto industrial dice tener la posibilidad de atraer u$s7.000 millones de dólares en inversiones, crear 186.000 mil empleos y aumentar las exportaciones en u$s2.600 millones. El reporte señala que “el sector puede dar respuestas inmediatas de empleo con la expansión de las plantaciones forestales, la protección y gestión sostenible de bosques, la construcción con madera, generación de energía eléctrica y térmica con biomasa forestal y otras actividades foresto industriales, así como generar divisas a través de las exportaciones”.

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