El gobierno italiano proseguirá con su postura de «fuerte presión» para respaldar a los ahorristas que adquirieron bonos argentinos, afirmó ayer el ministro de Relaciones con el Parlamento, Carlo Giovanardi. El funcionario aseguró además que el Banco de Italia realiza un «profundo examen» sobre la compraventa de títulos destinado a verificar la actuación de los bancos. «El gobierno italiano está actuando en todas las sedes internacionales para que se respeten las reglas de los mercados y, sobre todo, la paridad de tratamiento entre acreedores italianos y los de los otros países», indicó Giovanardi.
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El ministro hizo esa afirmación en la Cámara de Diputados, en respuesta a una pregunta del presidente de la Comisión de Actividades Productivas, Bruno Tabacci, sobre las relaciones de Italia y de sus inversores con la Argentina, y de los ahorristas con el sistema bancario italiano. «Esta línea de fuerte presión seguirá persiguiéndose con gran decisión en el futuro. Por lo tanto, desde este punto de vista, el gobierno seguirá desarrollando una acción de apoyo a los ciudadanos ahorristas en todas las sedes competentes y con todos los instrumentos a su disposición», añadió.
Se trató de la primera reacciónoficial del gobierno de Silvio Berlusconi tras conocerse el informe del Banco Central de Italia, que culpó a las entidades de ese país de haber obligado a los bonistas a comprar bonos argentinos. Habría sido -de acuerdo con la investigación- una manera de sacarse los títulos de su cartera ante la inminencia del default. Según el diputado Tabacci, «aproximándose el default del Estado argentino, en 2001, los bancos italianos descargaron una parte importante de títulos» en la mayoría de los 420 mil ahorristas que adquirieron bonos argentinos por unos 14.000 millones de dólares.
En este sentido, Giovanardi aseguró que «el Banco de Italia hizo saber que estos datos no figuran en las elaboraciones estadísticas publicadas por la entidad», aunque resaltó que no obstante inició «un profundo examen de los datos en su poder». Por su parte, el diputado italiano Giorgio Benvenuto -que pasó esta semana por Buenos Aires- consideró que «Italia debe ayudar a que la Argentina salga de la situación de dificultad que tiene».
Por ello pidió que no hubiese «un default» en la relación entre ambos países, para concluir que «si los bancos obraron mal, deben indemnizar a los ahorristas». Según adelantó este diario ayer, el canciller Rafael Bielsa -que se reunió con los legisladores italianos- tiene previsto viajar a Italia en las próximas semanas para reunirse con su par Gianfranco Fini .
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