Banco Itaú lanzó una fintech para agilizar transferencias de dinero

Economía

Se llama Ank y funciona desde el celular a través de una aplicación gratuita. Sumará más servicios.

El surgimiento de las fintech (compañías prestadoras de servicios financieros apalancadas en el uso de la tecnología) rompió con el statu quo de la banca tradicional. Ahora, a pocos años de esa irrupción, el universo fintech sumó una incontable cantidad de jugadores hasta configurar un statu quo propio. Pero la aparición imprevista de la pandemia operó como un nuevo acelerador del sector, que ahora parece haber ingresado en una nueva etapa de disrupción.

“En esta nueva etapa ganará el que se enfoque en la demanda, es decir en lo que necesita el cliente. La época de concentrarse en la oferta y la distribución de los servicios financieros ya quedó superada”. Así explicó Leonardo Rubinstein, CEO de Ank, la estrategia detrás del lanzamiento de la nueva fintech del Grupo Itaú Unibanco que fue presentada ayer.

“A través de la aplicación de Ank el cliente puede tener todas las cuentas de sus bancos agrupadas y hacer transferencias y pagos a cualquier cuenta o billetera virtual, sin necesidad de que el que recibe la transferencia tenga que tener instalada la aplicación. No hace falta validación de token, tarjeta de coordenadas o recordar claves, sólo hace falta el alias o el número de teléfono del destinatario una vez que quedó agendado”, añadió.

La aplicación es gratuita, al igual que todos los servicios. En esta primera etapa se concentrará en el vertical de pagos, sólo para operaciones en pesos, pero irá sumando servicios en el futuro, aseguró Rubinstein a Ámbito. “A medida que crezca el equipo vamos a ir lanzando productos. Tenemos 50 personas, que pensamos duplicar en los próximos seis meses. También queremos contar con el ancho de banda necesario. El cuello de botella es la calidad que le queremos dar a cada producto. En los próximos años todos los años habrá novedades de alto impacto”.

Ank pertenece al banco brasileño Itaú, el mayor jugador privado de América latina. Sin embargo, la nueva aplicación surgió en Argentina el año pasado y obtuvo el apadrinamiento de Itaú. Tendrá su base de operaciones en Buenos Aires. El plan es avanzar en una agresiva expansión regional. Actualmente, la cobertura local abarca a todo el país. Rubinstein resaltó el impacto de la pandemia en las transferencias digitales. “Es una tendencia que venía creciendo pero que con la pandemia se profundizó. En septiembre nosotros hicimos una encuesta y vimos que se había incrementado el uso y los montos de transferencias electrónicas en el 85% de las personas de entre 22 y 55 años”, completó. Una de las características que el CEO de Ank mencionó como “diferenciadora” respecto de otros jugadores del sector, es que apuntan a un pública que ya está bancarizado. En los últimos años, bajo el concepto de inclusión financiera, muchas fintech salieron a captar clientes entre el universo de gente no bancarizada o sub-bancarizada. Ank elige una estrategia diferente, pero resalta que “cualquier entidad que sume clientes y agrande la torta también nos beneficia a nosotros”. En la aplicación se pueden vincular todo tipo de entidades financieras, no sólo cuentas en bancos tradicionales. “Por otro lado, queremos construir lo que se llama experiencia over the top, proponiéndole a un cliente que ya está bancarizado que somos la mejor manera de usar todos los productos que ya tiene desde una sola aplicación. La idea es simplificarle el día a día, resolviendo el estrés de tener muchas cuentas bancarias”, añadió Rubinstein. Antes de sumarse a crear ank junto al grupo Itaú Unibanco, Leonardo Rubinstein fue CEO de OLX para Asia, Latinoamérica, Medio Oriente y África. Previamente ocupó puestos estratégicos y de liderazgo para Vostu en la industria de videojuegos, y en servicios financieros en los Estados Unidos y en Pegasus en la Argentina.

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