Japón quiere bajar tasas y caen fuerte las acciones de los bancos
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Originalmente Mori iba a renunciar en abril. Pero con la Bolsa de Tokio en el mínimo en 16 años y con recesión, en el gobernante partido PLD sostienen que las elecciones partidarias deben ser postergadas.
Pese a su posición vacilante, Mori intentó ayer demostrar liderazgo al encargar a una comisión que se formó en la semana que estudie como reactivar y traigan una solución para sanear los bancos.
«La recuperación económica del país ha perdido velocidad. Al observar el panorama, hay algunos factores preocupantes como la desaceleración económica de Estados Unidos», dijo Mori a la comisión.
Interés
Los legisladores del PLD y de sus socios en la coalición, el Partido Nuevo Komeito y el más pequeño de Nuevos Conservadores, están interesados en que Mori deje el cargo. Es el ministro más impopular de la historia de Japón. Su gestión fue jalonada por escándalos y errores.
Temen que si sigue Mori se pierdan las elecciones para senador. El perder los comicios, no pondrá fin al mandato de coalición pero impulsaría una elección anticipada en la Cámara de Diputados, programada para 2004.
Ayer la cotización de los bancos japoneses se desmoronó porque la agencia Fitch ha amenazado con bajar la calificación de 19 entidades niponas.
La cotización del grupo japonés Mizuho Holdings, número uno mundial gracias al total de su balance, cayó 6,4%, y otros bancos, relativamente en buen estado, también registraron pérdidas, como Sakura y Sumitomo que perdieron respectivamente 4,17% y 4,96%.
La agencia Fitch se declaró muy preocupada por «el impacto de la caída de las cotizaciones bursátiles -el índice Nikkei alcanzó su nivel más bajo desde 1984- y los problemas persistentes de la calidad de los activos de los bancos sobre la solidez de su balance, sus resultados y sus perspectivas».
Rumores sobre problemas en algunos bancos, en concreto el Daiwa Bank y el Chuo Mitsui Trust and Banking, circularon en los mercados, al ser consideradas estas entidades más frágiles que la competencia.
Un portavoz de Daiwa Bank rechazó enérgicamente estas especulaciones sobre la salud de Daiwa, al tacharlas de «sin fundamento», declaraciones que no impidieron que la acción cayera 7,84%.
El ministro de los Servicios Financieros, Hakuo Yanagisawa, subió al frente para tratar de tranquilizar los ánimos, descartando la posibilidad de que vuelva a producirse una crisis como la del otoño (boreal) de 1998, que había obligado al Estado a prever 70 billones de yenes para recapitalizar los bancos.
Unión
«No es razonable que las preocupaciones por la salud de los bancos japoneses hayan desencadenado una oleada tan grande de venta de títulos en Japón y en Estados Unidos», explicó. En Tokio, ningún analista prevé una crisis bancaria generalizada a corto plazo, aunque algunos no descartan una nacionalización o una fusión en casos difíciles como Daiwa Bank.
A largo plazo, en todo caso, las nubes seguirán acumulándose sobre el sector, subrayó JP Morgan en un estudio, ya que los bancos tendrán que contabilizar sus inversiones al valor del mercado a partir de abril y, tarde o temprano, tendrán que reembolsar los fondos recibidos del Estado.
Ayer tres bancos japoneses que se unirán a partir de abril para formar el Grupo Unión Financiera de Japón (UFJ) fueron los primeros en anunciar pérdidas por valor de 223.000 millones de yenes (1.827 millones de dólares) el año pasado. Fuentes de las entidades atribuyeron los malos resultados de 2000 a sus esfuerzos por eliminar créditos incobrables valorados en un billón de yenes (8.196 millones de dólares).
Las entidades no pagarán dividendos a sus accionistas tras el cierre definitivo del ejercicio contable el próximo 31 de marzo.
El banco Sanwa perdió 150.000 millones de yenes (unos 1.229 millones de dólares), el Tokai perdió 70.000 millones de yenes (573 millones de dólares), y el fiduciario Toyo Trust, 3.000 millones de yenes (unos 25 millones de dólares).
Los tres bancos anunciaron el pasado octubre un plan de reorganización general que recortará 8.000 puestos de una plantilla agregada actual de 28.000 personas, y reducirá entre 20 y 30% el tamaño del consejo de administración de la entidad. Los detalles pormenorizados del plan de saneamiento serán anunciados a mediados de abril, una vez constituida formalmente la nueva sociedad de cartera, con activos por valor de 82 billones de yenes (unos 672.131 millones de dólares).



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