La actividad de manteros en el Conurbano creció a niveles que el sector no alcanzaba desde 2015
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En ese sentido, observó que "los locales que no cerraron, se achicaron o atienden los dueños", al tiempo que alertó: "Existen mafias que regentean a los puesteros, que muchas veces son víctimas de un sistema que paga cánones".
Y advirtió: "Mucho de lo que se vende en esos lugares viene de talleres clandestinos con gente esclavizada, o por medio de contrabando, de piratas de asfalto o de robos. Y comprando ahí ese circuito se retroalimenta".
"La solución es la capacitación y darles un lugar formal para operar dentro de la ley. Cuando pasa eso, muchos están agradecidos porque les sacan de encima estas mafias y les permiten trabajar en un predio habilitado", indicó. No obstante, Omar Guaraz, secretario general de Vendedores Libres, mostró a este medio un argumento diferente.
"En Once los galpones no funcionaron, hoy están vacíos. El gobierno propuso acuerdos con sindicatos pero va a fracasar. El mantero busca la calle que es donde está la plata. La solución es que pongan a dos o cuatro vendedores por cuadra con un permiso, regulado y hay lugar para todos", sentenció.
Sobre el origen de esta actividad, Guaraz observó: "Todo tiene que ver con la cuestión económica. La gente se queda sin laburo, el sueldo no le alcanza y sale a vender. Cada vez tenés más gente como manteros y vendedores ambulantes".
"El gobierno privilegia a los dueños de comercio, no les dan una solución concreta y se ven obligados por la necesidad a volver a la calle para poder vivir", agregó.



