Si la Argentina hubiera emitido los nuevos bonos del nuevo plan económico con un cupón de 7%, habría dejado el primer puesto del ranking internacional de riesgo-país, para colocarse en el 15º. Pero se decidió no emitir estos bonos y cambiarlos por un préstamo no cotizable que toma el gobierno de quien le ceda títulos. En pocas horas la ilusión de ser un país con baja tasa de riesgo cambió, porque los nuevos bonos murieron antes de nacer. Pero esto no impide imaginar que el milagro de una tasa de 7% en los nuevos bonos unilateralmente dispuestos harían que el riesgo-país bajara a poco más de 200 puntos. Los bonos del Tesoro de Estados Unidos a 30 años dan una renta de 4,75% o sea 475 puntos básicos. Si se le resta a 7% o 700 puntos básicos que había dispuesto Cavallo que se pagara, la tasa argentina equivaldría a un riesgo-país de 225 puntos o 2,25%. El riesgo-país refleja lo que se paga de tasa para conseguir dinero sobre lo que paga Estados Unidos. Si el ministro hubiera seguido adelante con su idea de canjear bonos, (el mejor criterio de los bancos afectados ayer le hizo cambiar de idea), podría haber dicho que sólo Corea del Sur tiene un riesgo de inversión menor a la Argentina entre los 16 países que integran el índice EMBI para países emergentes de JP Morgan. Ahora, un préstamo sin plata les quitó a los argentinos esa ilusión que les hubiera dado un nuevo bono impuesto obligatoriamente.
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