La Argentina no tomará ninguna medida especial para enfrentar la devaluación del real brasileño de los últimos días más allá de «aumentar la productividad». El anuncio lo hizo ayer el ministro de Relaciones Exteriores Adalberto Rodríguez Giavarini, durante la presentación en la Argentina de su colega brasileño Celso Lafer, que ayer completó su primera gira por el país estrenando su nuevo cargo de jefe de la diplomacia del gobierno de Fernando Henrique Cardoso. Además de la confirmación sobre la posición del gobierno de la Alianza ante la situación de la moneda brasileña, entre los dos ministros hubo varias definiciones de importancia. En conferencia de prensa en el Palacio San Martín, Rodríguez Giavarini y Lafer aseguraron que no se adelantarán los plazos para la concreción del Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA) si antes desde Estados Unidos no se asegura que se negociarán los subsidios agrícolas. Para definir este tema, Fernando Henrique Cardoso hará una visita oficial a la Argentina en abril. Por otro lado, Brasil votará por la abstención en las Naciones Unidas ante el pedido de sanciones a Cuba, pero no tomará posición alguna por la actitud de la Argentina de votar a favor en este tema. Finalmente, y ante el conflicto que Brasil mantiene con Canadá por la acusación de la existencia del virus de la «vaca loca» en el ganado del país vecino, Lafer dijo que es muy probable que este país levante las sanciones en contra de las exportaciones de carne del país vecino. Si esto no ocurre, la Argentina apoyará a Brasil y condenará la actitud de Canadá.
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Todos estos temas conflictivos fueron definidos con suficiencia tanto por Giavarini como por Lafer. Sin embargo, hubo en la breve gira de ayer una desilusión importante. El brasileño no sólo no aclaró su posición en contra de la convertibilidad, sino que además se dio tiempo para una ironía. El ministro de Relaciones Exteriores de Brasil había dicho horas antes de su asunción hace 15 días que la Argentina debe desatar sola «el nudo de la convertibilidad». Ayer Lafer no sólo no aclaró qué quiso decir exactamente con esa curiosa frase, una de las misiones que le encomendó el propio Fernando Henrique Cardoso para su gira por Buenos Aires, sino que además «embarró» más su posición. Según Lafer, «soy devoto de Nuestra Señora Desatanudos aquí en la Argentina», a la cual habría que orar para que desate el nudo de la convertibilidad. Más allá de la ironía, el diplomático dijo que no habría problemas en lograr la coordinación de variables macroeconómicas si la Argentina mantenía el tipo de cambio uno a uno entre el peso y el dólar.
Las principales frases y temas definidos ayer por Adalberto Rodríguez Giavarini y Celso Lafer fueron los siguientes. Devaluación del real. Según Rodríguez Giavarini, «están conviviendo dos economías con dos sistemas cambiarios diferentes y que igualmente están implementando con éxito un programa de coordinación de variables macroeconómicas. Directamente sobre las consecuencias de la caída de la moneda brasileña, el canciller descartó cualquier posibilidad por parte del gobierno de Fernando de la Rúa de que se implemente algún tipo de política específica con lo que «esta situación deberá enfrentarse «con una mayor competitividad en la producción argentina». ALCA. En la próxima cumbre presidencial de Québeq, donde los jefes de Estado de América deberán decidir los plazos para firmar un tratado de libre comercio de las Américas y que inicialmente está programado para 2005, el Mercosur tendrá una posición común. Según declaró el ministro argentino, que siempre defendió la posibilidad de adelantar en todo lo posible esa fecha, esta alternativa sólo es válida si desde Estados Unidos y Canadá «no hay discriminación de temas», ya que «lo importante no es la fecha, sino la sustancia». Si esto no ocurre, «nadie tiene apuro en negociar algo que no nos interesa a ninguno de los dos países». Lafer también anunció que el presidente chileno Ricardo Lagos se comunicó con Fernando Henrique Cardoso para comunicarle que su país no insistirá más en adelantar la fecha de firma de un acuerdo en el marco del ALCA, hasta que no se afirme desde los países del NAFTA que en la agenda de negociaciones se incluirán las productos agrícolas. Conflicto Brasil-Canadá.
Lafer le aseguró a Rodríguez Giavarini en su reunión privada que una comisión fitosanitaria del NAFTA (Canadá, Estados Unidos y México), que está llegando en estos días a Brasil y que investigará la posible existencia eventual del virus de la «vaca loca» en el ganado del país vecino, comprobará que esta alternativa es imposible. El canciller brasileño pidió al argentino que luego de esta inspección, si eventualmente perduran las sanciones (cosa que Lafer descartó), haya una condena del Mercosur como bloque a lo que Giavarini habría accedido. Luego, durante la conferencia de prensa, el ministro argentino aumentó el grado de apoyo, asegurando que la ayuda que se le dará a Brasil en este tema será «amplia y sin restricciones». Según Lafer, Brasil tiene 160 millones de cabezas de ganado, históricamente emplea producción extensiva y las alimenta a base de vegetales naturales con lo cual «no hay ninguna posibilidad de que exista 'vaca loca'». Cuba. Lafer se encargó de aclarar todas las veces que se le preguntó, tanto en privado como en la conferencia de prensa, que el gobierno brasileño en ningún momento pensó en modificar la posición histórica de «abstención» ante el voto de las Naciones Unidas de condena a la situación de los derechos humanos en Cuba. Muy diplomáticamente aclaró además que no intervendrá en el conflicto que se desató entre Fidel Castro y el gobierno local, asegurando: «Comprendemos y tenemos en cuenta la sensibilidad de la Argentina en este tema». En su momento, Rodríguez Giavarini dijo que aún el gobierno de Fernando de la Rúa no tomó una decisión definitiva sobre este tema, pero condenó nuevamente «los exabruptos de Fidel Castro en contra de los argentinos y del gobierno nacional». Afirmó además que para definir el voto del gobierno de la Alianza se esperará a conocer un informe de la ONU sobre la situación de los derechos humanos y de la libertad de prensa en Cuba. Al escuchar esta frase, Lafer dijo que entendía que la Argentina está tratando este tema «con absoluta objetividad y seriedad ideológica». Paradójicamente, Brasil ya definió su voto, sin conocer el informe de la ONU donde se informará si existen aún violaciones a los derechos humanos en Cuba.
Lafer también se reunió, más para las presentaciones oficiales que para definir algún tema específico, con otros dos de los ministros con los que tendrá eventualmente que negociar. Al propio Palacio San Martín, sede histórica de la diplomacia argentina y ayer oficina virtual de Lafer en su gira porteña, llegaron los ministros de Economía, José Luis Machinea y de Defensa, Ricardo López Murphy. Luego hubo un almuerzo donde el listado de invitados se amplió al máximo, incluyendo tanto a funcionarios como a ex habitantes de la Cancillería argentina. Así se sumaron a comer dentro del Palacio San Martín, más específicamente en el Salón Antonio Berni (donde hay un original del pintor argentino en la línea de «Juanito Laguna») el jefe de Gabinete, Chrystian Colombo; los secretarios de Industria, Javier Tizado, y de Energía, Débora Giorgi, y Guido Di Tella y Domingo Cavallo en su calidad de ex ministros de Relaciones Exteriores en los días de Carlos Menem.
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