26 de octubre 2001 - 00:00

La Argentina y Brasil postergaron acuerdo

Las negociaciones para definir un mecanismo de salvaguardas entre la Argentina y Brasil, que se iniciaron ayer en Buenos Aires se centraron, en la prime-ra jornada de reuniones, en las características que tendrá el sistema y los criterios para su aplicación.

La negociación, que comenzó ayer y culminará hoy alrededor del mediodía, insumió a los representantes de los dos gobiernos más de 8 horas sin posibilidad de lograr un acuerdo.

En un comunicado de prensa, el Palacio San Martín informó que las delegaciones intentan definir «un mecanismo bilateral y transitorio, destinado a atender situaciones que requieran ajustes en el comercio intrazona», en base a lo consensuado a nivel ministerial entre ambos países el 9 de este mes en San Pablo.

En esa oportunidad, los ministros de Economía, Domingo Cavallo y Pedro Malan, y los cancilleres Adalberto Rodríguez Giavarini y Celso Lafer, acordaron implementar salvaguardas bilaterales temporarias inspiradas en las normas de la Organización Mundial del Comercio, para equilibrar el intercambio comercial frente a la devaluación del real.

De acuerdo con las reglas de la organización multilateral, las salvaguardas, que pueden tener la modalidad de cupos o aranceles a la importación, requieren por parte del país que las pretende aplicar, pruebas que demuestren que uno o varios sectores de su economía son perjudicados por el ingreso de productos de su contraparte.

• Sin impuesto

En este sentido, las autoridades brasileñas están convencidas de que el mercado argentino no sufre «ningún impacto negativo global ni sectorial» por la importación de los productos brasileños, reiteró una fuente de la embajada de Brasil en Buenos Aires.

«La intención (de Brasil) es decidir un mecanismo de salvaguardas si hay sectores afectados», remarcó. Sin embargo, agregó que «hasta el momento no recibimos ningún dato concreto (del gobierno argentino) que demuestre daños globales ni sectoriales», insistió la fuente.

Tal como adelantó este diario, la idea del «gatillo cambiario», que implicaría la aplicación automática de un mecanismo compensador según la fluctuación del real, fue remitida a Brasilia como parte de la propuesta argentina, mentada por la Fundación Mediterránea y postulada por Cavallo. Esta propuesta había generado el explícito rechazo del embajador especial de Brasil para el Mercosur, José Botafogo Gonçalves, que encabeza la delegación de Brasil, calificándola de «inaceptable», y despertó el malhumor de varios funcionarios en Brasilia, expresados a través de la prensa de ese país. Botafogo reconoció ayer que «la negociación será difícil», aunque manifestó a los negociadores anfitriones «la buena disposición del lado brasileño a la situación económica de la Argentina, según fuentes diplomáticas de Brasil.

De acuerdo con los mismos voceros, el embajador dejó en claro que Brasil «tiene una actitud constructiva y recordó que en anteriores situaciones hubo flexibilización de las autoridades para aceptar medidas argentinas», como la modificación arancelaria sobre bienes de informática y capital o la instrumentación del factor de empalme.

La nota de la Cancillería expresa que «a partir de propuestas intercambiadas previamente por las dos partes los representantes de ambos países están abocados a la definición de las características básicas del mecanismo a ser aprobado y los criterios que determinarán su aplicación».

Según consigna el comunicado, la conversación giró hoy (por ayer) en torno a la consideración de «aspectos tales como el plazo de vigencia del sistema y la duración de las medidas que se adopten a su amparo, su ámbito de aplicación, las condiciones necesarias que habilitarían la aplicación de medidas y la naturaleza de éstas». La adopción del mecanismo deberá ser puesto a consideración de los demás miembros del Mercosur, de los cuales Uruguay ya manifestó su escepticismo sobre que el sistema sea efectivo.

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