30 de octubre 2001 - 00:00

La crisis asustó a Brasil que no presionará a la Argentina

El gobierno brasileño tomó ayer la decisión de no presionar más públicamente ni a la Argentina como país ni a Domingo Cavallo como ministro de Economía y sólo hará declaraciones que apunten al compromiso de este país de apoyar a Fernando de la Rúa. Esta política fue adoptada ayer por el presidente Fernando Henrique Cardoso en París donde se encuentra en visita oficial, y luego de haber hablado con sus ministros de Relaciones Exteriores, Celso Lafer, y de Hacienda, Pedro Malan.

El primero lo acompaña en la gira europea mientras que el segundo permanece en Brasilia siguiendo de cerca la crisis financiera. Fue precisamente Malan el que terminó de convencer al presidente brasileño con un dato de la realidad: la situación terminal de la Argentina no sólo elimina a este país del mercado financiero internacional, sino que un default arrastrará también a Brasil y le impedirá por varios meses pensar en obtener dinero fresco de los mercados mundiales. El riesgo-país brasileño llegó ayer a casi 1.200 puntos, 5% más que el cierre del viernes pasado, y la hipótesis del ministerio de Malan es que superará los 1.400 en los próximos días si la situación argentina continúa en emergencia terminal.

• Retirada

Por esto también desde el gobierno brasileño se adoptó otra decisión importante: Brasil se retirará por dos semanas como mínimo de los mercados internacionales, esperando que el temporal se aplaque cuando el gobierno argentino demuestre que tiene dominada la situación.

Esto implica que Brasil no efectuará operaciones por más de 5.000 millones de dólares, según el cronograma financiero previsto para el último trimestre del año por el gobierno de Cardoso, operaciones que pasarían a ser concretadas recién a fines de noviembre o bien entrado diciembre. En realidad la postergación es una imposición de la realidad. Si Brasil hubiera continuado con la intención de obtener estos fondos, tendría que haber pagado tasas superiores a 14% anual en dólares.

Ayer, con los datos de la crisis financiera en la mano, Cardoso dijo desde la capital de Francia que «en este momento, es una miopía no percibir que debemos estar juntos para pasar circunstancias como las que estamos viviendo junto con la Argentina. Ambos países debemos estar juntos». Relativizó la tormenta asegurando que lo que hoy está viviendo la Argentina «es un problema de todo el mundo, que ya se observó en Rusia, luego en Turquía y que ahora afecta a la Argentina y que espero que no llegue a Brasil». Además habló de la crisis en persona con el primer ministro francés Lionel Jospin.

Como gesto diplomático más que concreto, Brasil también oficializó ayer, tal como lo adelantó este diario, que volverá a negociar con la Argentina la posibilidad de aplicar salvaguardias para las importaciones de productos afectados por la devaluación del real; pero imponiendo condiciones propias. El anuncio fue hecho por Lafer en París, que aclaró cuáles son las nuevas condiciones. La principal es que ya no deberá estar Domingo Cavallo en la mesa de discusiones. De la cartera de Economía sólo podría intervenir la secretaria de Comercio Débora Giorgi y los hombres de la Cancillería argentina. Además Lafer aclaró que no aceptará negociar ningún acuerdo que no se base en la aplicación de salvaguardias sectoriales. Con esto descarta cualquier posibilidad de discutir las ideas de Cavallo sobre la necesidad de negociar soluciones generales para todos los sectores de la economía como las bandas cambiarias que propuso Giorgi el viernes pasado a la mañana.

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