4 de octubre 2002 - 00:00

La inflación bajó en setiembre: 3,1%

Montevideo (de nuestra agencia) - La inflación minorista cedió en setiembre, al observarse un aumento de 3,1%, y se mantiene alineada con las previsiones oficiales que estiman un ajuste del Indice de Precios al Consumo de 30% para todo el ejercicio.

En los últimos 12 meses, el IPC se incrementó 23,4%, recibiendo el mayor impacto en los meses de julio y agosto, después de la decisión oficial de dejar flotar el dólar a partir del 20 de junio pasado.

Paralelamente, se está observando un mayor incremento en los precios mayoristas, pero que se viene trasladando sólo en forma parcial a los precios minoristas que están muy presionados por los bajos niveles de consumo.

En setiembre, el rubro del IPC con mayor incremento fue Transporte y comunicaciones, con 4,9%, que se explica principalmente por la suba en el precio de los combustibles, que a fines de agosto se ubicó en 9%. El rubro Alimentos y bebidas aumentó 3,6%, consecuencia de subas en carnes (5%), pan (3%) y verduras (3%).

Algunos rubros de bienes y servicios no transables, como son enseñanza y salud, muestran ahora menor variación que los transables, al verse menos afectados por la devaluación y los precios externos.

Con estas variaciones y una devaluación que este año ya alcanza a 106%, los precios internos han sufrido, medidos en dólares, una caída de 67%. Los precios mayoristas, en cambio, que aumentaron 70,4% en el período enero-setiembre, han bajado solamente 21 por ciento.


Observando los resultados de setiembre, todo indicaría que los precios al consumo -en especial por la baja demanda interna- habrían superado el período de mayor incremento como consecuencia de la devaluación. Además, es importante destacar que las proyecciones del gobierno de Jorge Batlle estiman que el dólar se mantendrá hasta fin de año en los niveles actuales -se proyecta en una franja de entre 25 y 30 pesos- o que incluso puede mostrar alguna leve baja, lo que estaría descartando una mayor presión de la devaluación sobre el IPC en el último trimestre.

Con estas previsiones, la inflación minorista podría, sin problemas, cerrar según las proyecciones oficiales en un nivel cercano a 30 por ciento.

La diferente variación entre precios mayoristas y minoristas muestra dos panoramas para el sector externo y el interno. En el caso de las exportaciones, hay rubros que han ganado menos competitividad, porque una parte importante de la devaluación se ha trasladado a sus precios. En algunas áreas de servicios, por ejemplo el turismo, se observa una situación muy favorable, porque en general los precios internos medidos en dólares han caído fuertemente, en especial en el tercer trimestre del año.

La pesificación que se observa, además, en toda la economía, aleja en parte el fantasma de la devaluación incidiendo en los costos internos, pese a que hay algunos rubros -como el crédito bancario, hoy totalmente parado- en que habrá que esperar lo que suceda en el futuro, cuando comience un paulatino retorno a la normalidad.

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