16 de marzo 2001 - 00:00

La UIA en estado de alerta

«No existe ninguna posibilidad de que con el paquete de medidas que presentaría López Murphy se logre reactivar el aparato productivo», fue la síntesis con que distintos empresarios expresaron sus reparos sobre la inminente presentación del plan.

Los industriales están en estado de alerta, según expresaron en los pasillos de la Unión Industrial Argentina, mientras que en la Cámara Argentina de la Construcción se mantienen en sesión permanente
.

La central fabril ya anticipó que el lunes realizará una mega reunión de Junta Directiva en donde analizarán las medidas.

Trascendió además que en estos días varios de los casi veinte empresarios de primera línea que, convocados por Jorge Aguado vicepresidente de Sociedad Macri, se reunieron la semana pasada con el presidente Fernando de la Rúa, le hicieron llegar su preocupación por la falta de medidas que tiendan a recrear un aumento de la demanda interna.

Durante esta semana los empresarios mantuvieron contactos y reuniones con distintos líderes políticos, a los que vieron «con pocas ganas de apoyar a un equipo económico que se la pasó diciendo que ante el primer 'no' que reciban piensan dejar sus cargos».

Entre los popes de la construcción la cosa no está mejor. Por lo bajo aseguran que no ven un convencimiento ideológico por parte del equipo económico para la implementación del plan de infraestructura.

Avance

Por eso descuentan que en medio de las tremendas restricciones presupuestarias el avance del plan de obras será lento, por lo que el impacto económico pasaría para el año que viene.

Ante la renuencia de varios de los miembros del gabinete económico de acceder a tener contactos formales con los constructores, éstos decidieron fijar su estrategia de negociación a través de los gobernadores para que ellos sean los que presionen por el plan de obras.

Por otra parte, los más escépticos aseguran que este nuevo ajuste es la profundización del realizado por el ex ministro
Machinea, que a las claras no dio resultados positivos.

Sostienen que si a esta caída del nivel de actividad se le suma otro ajuste se corre serios riesgos de entrar en una espiral recesiva peor con una caída del consumo mayor que profundizará la baja de la recaudación tributaria.

Como ya pasó con el blindaje, que el efecto no duró mucho, ahora insisten que con este plan
«en tres meses los problemas serán mayores». Por eso ya están pensando en el día después del fracaso de estas medidas y todas las miradas apuntan al ex ministro Cavallo.

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