Lanzan otra reforma jubilatoria con 3 nuevas leyes antes de 2002
-
Sturzenegger impulsa una ley para que existan empresas gestionadas 100% por inteligencia artificial
-
El mercado empieza a preguntarse si las elecciones de 2027 volverán a generar inestabilidad económica
Armando Caro Figueroa
• En la ley estarán previstos además los fondos no contributivos para asistir a ancianos e indigentes que no hayan aportado nunca. Hoy reciben pensiones de la ANSeS, del PAMI Armando Caro Figueroa y de los planes de Trabajo y Desarrollo Social. Una primera tarea para la preparación del proyecto de ley será cuantificar el número de carenciados a asistir y cuánto dinero podrá aportar cada ministerio al nuevo sistema.
• Una segunda ley del paquete modificará el sistema de reparto, o sistema público, como quedó diseñado en la últimas dos reformas previsionales. Caro Figueroa ha marcado una diferencia con la anterior gestión de José Luis Machinea al afirmar que este sistema seguirá existiendo. «El gobierno de Menem y el actual coinciden -dijo Caro a este diario-en este punto de que debe seguir habiendo un sistema de reparto.» Machinea, en cambio, había argumentado que los compromisos del país con los organismos internacionales obligaban a que ese rubro desapareciera.
• En el proyecto de ley de reforma del régimen público y el tercero que afectará al sistema privado, el trabajo consistirá en examinar el decreto de necesidad y urgencia firmado por Fernando de la Rúa y que fue impugnado ante la Justicia. Mediante otro decreto que firmó el Presidente se suspendió la aplicación de esa reforma previsional hasta que la Justicia no resuelva los amparos concedidos. Es el lapso que requiere el gobierno para revisar su contenido, salvar sus errores y rescatar sus aciertos.
Nuevo eje
• La aspiración del gobierno es cambiar el eje de la discusión, centrado hasta ahora en el aumento de la edad jubilatoria de las mujeres y la eliminación de la Prestación Básica Universal (un mínimo de salario asegurado a las jubilaciones de menores montos). Estos dos puntos fueron el centro de la discusión en el Congreso y de las impugnaciones judiciales, rechazados por los críticos al decreto de necesidad y urgencia. La idea de Caro Figueroa es centrar el debate en la creación de mecanismos de blanqueo del trabajo en negro de forma de aumentar geométricamente la cantidad de aportantes al sistema. Hoy se calcula en poco más de 4 millones el número de cotizantes a un sistema que requiere, para no desfondarse en los próximos años, que aporten unos 6,5 millones de trabajadores. Es complementario a este blanqueo la creación de un mecanismo de depósito de los aportes en el sistema bancario de modo de evitar que haya evasión por parte de los agentes de retención. Este sistema, según un proyecto que estudia una unidad de trabajo formada por la ANSeS y la AFIP, será vigilado por un ente formado por representantes de los que aportan y los que cobran (empresarios, trabajadores y Estado).




Dejá tu comentario