31 de mayo 2001 - 00:00

Lanzan otra reforma jubilatoria con 3 nuevas leyes antes de 2002

Armando Caro Figueroa
Armando Caro Figueroa
El gobierno espera terminar el año con una nueva reforma del sistema jubilatorio. Para lograrlo, tras el fracaso del decreto de necesidad y urgencia que promovió José Luis Machinea -duerme en la Justicia que impidió su aplicación-, cree que podrá enviar, antes de las elecciones del 14 de octubre, tres proyectos de ley. Para entonces espera que Domingo Cavallo y Armando Caro Figueroa hayan logrado algún consenso entre los partidos del Congreso de manera de poder terminar el año con las normas aprobadas.

Según los papeles en los que trabajan los técnicos de la Jefatura de Gabinete -responsable a través de la oficina de Caro Figueroa de toda la política de seguridad social-el nuevo sistema será reformado a través de tres leyes:

• Un proyecto, que comenzó a discutirse ayer, implanta un sistema de auxilio a niños, indigentes y ancianos, es decir, a los sectores que deben recibir una ayuda sin un aporte previo a sistema alguno. En una larga reunión, en el edificio de la ex SOMISA, Chrystian Colombo, Caro Figueroa y el ministro Juan Pablo Cafiero acordaron que antes de 120 días debe estar aprobado por el Congreso el proyecto que implanta una suerte de Plan Trabajar a distribuir entre las familias pobres según la cantidad de niños que tengan. En otras palabras, el sistema consiste en un reempadronamiento de los grupos carenciados y la búsqueda de un indicador más objetivo que su localización geográfica o en la escala social: el número de hijos que tienen esas familias. Es la forma que creen birlará al actual sistema de los planes directos de ayuda, del cautiverio de los punteros políticos y de los mecanismos clientelísticos.

Fondos

• El nuevo sistema se alimentará de una transferencia de la mayor parte de los fondos con que el Ministerio de Trabajo paga los planes Trabajar, una modalidad de ayuda nacida en el anterior gobierno que el propio Carlos Menem intentó eliminar en el proyecto de presupuesto del año pasado (el último que le confeccionó Roque Fernández a finales de 1999, cuando dejaba su administración). El actual gobierno debió reimplantarlo por presión de los legisladores peronistas en los dos presupuestos que ha presentado y la última crisis de los piqueteros lo forzó a aumentarlo.

• En la nueva estructura que busca Cavallo para el gabinete, pero que le frenan los radicales con los que tiene que convivir, sigue latiendo la idea de crear para Caro un Ministerio de Seguridad Social. Este proyecto de los planes Trabajar para Niños le producirá una primera exacción de fondos a los ministerios de Patricia Bullrich (Trabajo) y de Cafiero (h) (Desarrollo Social), que perderán gravitación en la dádiva para fondear con su actual asignación este sistema de asistencia sin previo aporte.

• En la ley estarán previstos además los fondos no contributivos para asistir a ancianos e indigentes que no hayan aportado nunca.
Hoy reciben pensiones de la ANSeS, del PAMI Armando Caro Figueroa y de los planes de Trabajo y Desarrollo Social. Una primera tarea para la preparación del proyecto de ley será cuantificar el número de carenciados a asistir y cuánto dinero podrá aportar cada ministerio al nuevo sistema.

• Una
segunda ley del paquete modificará el sistema de reparto, o sistema público, como quedó diseñado en la últimas dos reformas previsionales. Caro Figueroa ha marcado una diferencia con la anterior gestión de José Luis Machinea al afirmar que este sistema seguirá existiendo. «El gobierno de Menem y el actual coinciden -dijo Caro a este diario-en este punto de que debe seguir habiendo un sistema de reparto.» Machinea, en cambio, había argumentado que los compromisos del país con los organismos internacionales obligaban a que ese rubro desapareciera.

• En el proyecto de ley de reforma del régimen público y el tercero que afectará al sistema privado, el trabajo consistirá en examinar el decreto de necesidad y urgencia firmado por
Fernando de la Rúa y que fue impugnado ante la Justicia. Mediante otro decreto que firmó el Presidente se suspendió la aplicación de esa reforma previsional hasta que la Justicia no resuelva los amparos concedidos. Es el lapso que requiere el gobierno para revisar su contenido, salvar sus errores y rescatar sus aciertos.

Nuevo eje

• La aspiración del gobierno es cambiar el eje de la discusión, centrado hasta ahora en el aumento de la edad jubilatoria de las mujeres y la eliminación de la Prestación Básica Universal (un mínimo de salario asegurado a las jubilaciones de menores montos). Estos dos puntos fueron el centro de la discusión en el Congreso y de las impugnaciones judiciales, rechazados por los críticos al decreto de necesidad y urgencia. La idea de Caro Figueroa es centrar el debate en la creación de mecanismos de blanqueo del trabajo en negro de forma de aumentar geométricamente la cantidad de aportantes al sistema. Hoy se calcula en poco más de 4 millones el número de cotizantes a un sistema que requiere, para no desfondarse en los próximos años, que aporten unos 6,5 millones de trabajadores. Es complementario a este blanqueo la creación de un mecanismo de depósito de los aportes en el sistema bancario de modo de evitar que haya evasión por parte de los agentes de retención. Este sistema, según un proyecto que estudia una unidad de trabajo formada por la ANSeS y la AFIP, será vigilado por un ente formado por representantes de los que aportan y los que cobran (empresarios, trabajadores y Estado).

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