Lanzan plan para atraer inversiones
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La propuesta de trabajar en un plan de fomento de estos dos rubros acompaña desde siempre al ánimo presidencial, pero las sucesivas crisis de 2000 postergaron la posibilidad de que se le dé forma concreta a esta política activa. El blindaje financiero y la seguridad de que por varios meses el gobierno tendrá cierto respiro económico para poder avanzar y delinear políticas de media-no plazo hicieron renacer a fines de diciembre los proyectos de fomento a las telecomunicaciones y la informática, idea sobre la que formalmente comenzó a trabajarse la semana pasada.
Esta idea dentro del informe de la Secretaría de Comunicaciones no se llama en ningún momento «políticas activas» sino «estrategia amigable de mercado», frase que cae más simpática que cualquier idea que acerque a cuestiones «intervencionistas» o «dirigistas» de los mercados. Según el trabajo, en estos sectores «la inversión pública complementa a la privada e incrementa su orientación hacia las exportaciones».
No cobrar aranceles externos a la importación de bienes de capital destinados a estos dos sectores. De todas las ideas que se manejan, ésta es la más avanzada. Dentro de la Secretaría de Industria que dirige Javier Tizado se asegura que esta posibilidad es más que concreta y que se podría implementar en el mayor tiempo posible. Incluso el ex Techint ya tiene negociada con el embajador plenipotenciario para el Mercosur, José Botafogo Gonçalves, la posibilidad de implementar estas rebajas para terceros países sin que Brasil denuncie por subsidios y dumping a la Argentina; por lo menos durante todo 2000. Lo que suceda desde ese año en adelante dependerá de la marcha de las negociaciones sobre la rebaja general de aranceles externos del Mercosur, pero Tizado personalmente aseguró que la política de arancel cero será una «cuestión económica de Estado» que el país mantendrá.
Posibilidad de reducir impuestos al trabajo, comenzando con una reducción extra de los aportes patronales de las compañías del sector que efectúen nuevas inversiones. Además habría reducciones en los impuestos laborales para las compañías que incorporen estudiantes de carreras afines. Dentro de las promociones laborales, también se estudia implementar un sistema de incentivos impositivos para las empresas del sector que inviertan en capacitación de su plantel.
Con fondos provenientes del Banco Mundial (BM) y del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) se estudia destinar más de 1.000 millones en préstamos con tasas subsidiadas para las pequeñas y media-nas empresas del sector.
Eventualmente, se podría implementar un mecanismo de reducción del Impuesto a las Ganancias a cambio de un incremento en las inversiones. Se analiza también la posibilidad de algún régimen de patentamiento libre de impuestos para las compañías que inviertan en estos rubros y la eximición del Impuesto a las Ganancias para la tenencia de acciones de este tipo de compañías, en el caso de que éstas coticen en la Bolsa de Buenos Aires.
Se piensa, además, que las reparticiones públicas que se dediquen a trabajar sobre estas áreas y a atender las necesidades públicas de las empresas informáticas y telecomunicaciones tendrían un status autónomo del resto de la administración pública y sus empleados tendrían retribuciones similares o sólo un poco más bajas que las del sector privado.
Se podría crear, además, un consejo consultivo que incluya a miembros del gobierno, trabajadores, empresarios, periodistas, académicos, que se dediquen a estudiar la evolución de estos sectores con fomento.
Se piensa, además, que junto con el plan de infraestructura que en su momento manejó Nicolás Gallo y que luego heredó Machinea y los programas de fomento al turismo de la secretaría que dirige Hernán Lombardi serían los únicos tres sectores y programas por los cuales en el futuro la Alianza en general y Fernando de la Rúa en particular podrían reclamar un copyright. Algo diferente de las inauguraciones de plan-tas petroquímicas en Bahía Blanca y cementeras en Olavarría que protagonizarán funcionarios del gobierno en los próximos días y que fueron decididas en los 10 años de gestión de Carlos Menem.




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