El proyecto de decreto que crea la figura de contribuyentes eventuales ya está listo y en las manos del ministro de Economía, Domingo Cavallo, quien podría aprobarlo de un momento a otro. Así lo adelantaron ayer a este diario fuentes del Ministerio de Economía, que estuvieron reunidas con Cavallo y su equipo económico.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Como ha venido anticipando Ambito Financiero, esta medida permitiría a los cuentapropistas que facturan hasta 12.000 pesos anuales comprar recibos en la DGI cada vez que deban facturar, pagando 12% de su valor. Para ello se crea una nueva categoría del monotributo, la categoría cero bis, que comprenderá a los contribuyentes eventuales. A diferencia del resto de las categorías, en la categoría cero bis no hay cuota fija mensual.
El contribuyente paga cada vez que factura; es decir, si tiene que facturar por $ 500, compra en la DGI u otros lugares que se habilitarán para tal efecto un recibo por ese monto, pagando 12 por ciento del valor, es decir 60 pesos. En los meses que no factura, no paga. El contribuyente eventual tendrá los mismos beneficios que el monotributista: con su pago de $ 60 abona IVA, seguridad social y Ganancias a la vez.
Asimismo, según el proyecto de decreto, al cual tuvo acceso ayer este diario, quedó definido que serán contribuyentes eventuales todos los cuentapropistas, cualquiera sea su actividad, que facturen hasta 12.000 pesos al año siempre que no perciban ingresos provenientes de la explotación de empresas, sociedades u otras actividades organizadas como tales, como asociaciones civiles o fundaciones. Además, la actividad no podrá ser desarrollada en locales o establecimientos estables, aunque sí en el domicilio real del contribuyente eventual. Tampoco podrán ser empleadores. Quienes cumplan con estas condiciones y actualmente estén registrados en la categoría cero del monotributo podrán solicitar su inclusión como contribuyentes eventuales en la categoría cero bis. Quienes trabajan en relación de dependencia y tengan a la vez una actividad como cuentapropistas también pueden ser contribuyentes eventuales, siempre que dicha actividad reúna las condiciones señaladas.
Medida
De ser aprobada, sería una de las primeras medidas prácticas que aplique este gobierno para mejorar la recaudación sin aumentar impuestos, sino apelando al blanqueamiento espontáneo y voluntario de centenares de trabajadores que, por facturar en forma irregular, se ven obligados a trabajar en la informalidad.
De acuerdo con los cálculos oficiales, hay en la Argentina 2 millones de cuentapropistas que trabajan en negro. Así, esperando que en el primer año sólo se blanqueen 600.000 por un monto promedio de $ 1.000, en el primer año de vigencia el gobierno espera recaudar unos 600 millones de pesos aproximadamente. La figura de contribuyentes eventuales fue lanzada en noviembre pasado por el actual secretario de la pequeña y mediana empresa, Enrique Martínez. Pero, a pesar del fuerte interés que generó esta medida en el gobierno y, particularmente, en el presidente Fernando de la Rúa, quien había dado órdenes estrictas al ex ministro de Economía José Luis Machinea para que salga por decreto, los sucesivos cambios en el Palacio de Hacienda y los ruidos en la economía postergaron su aprobación. Mientras tanto, la SePyME se había abocado a la redacción del decreto, que está listo desde hace unos pocos días.
Según contó ayer Enrique Martínez, «estuve reunido con el secretario de Política Tributaria, José María Farré, y le expliqué en detalle la medida. Farré lo vio muy sensato y también estuvieron muy de acuerdo Guillermo Mondino (jefe de asesores) y Federico Sturzenegger (secretario de Política Económica)».
Para evitar algunas distorsiones, como la evasión de empresas que estén alcanzadas por el Impuesto a las Ganancias, se estableció que a los contribuyentes eventuales se les aplique la misma normativa que a los monotributistas: una empresa no podrá realizar más de 2% de sus compras a contribuyentes eventuales. La posibilidad de adquirir facturas eventuales resolverá varios problemas entre los cuentapropistas, como evitar tener que pedir prestadas facturas o tener que entregar facturas «truchas», corriendo el riesgo de perder clientes, y también, muy importante, abrirá las puertas al crédito a una gran cantidad de personas que, por trabajar en negro, no pueden justificar ingresos. Para ello se estableció que cuando el contribuyente eventual adquiere una factura, la AFIP le extiende un certificado que sirve de comprobante de la operación, con el cual puede solicitar financiamiento como si fuera un monotributista.
Dejá tu comentario