25 de febrero 2004 - 00:00

Lavagna ahorra, pero para pagar festival de BODEN

Lavagna ahorra, pero para pagar festival de BODEN
La mayor parte sustancial del superávit fiscal que consiga el gobierno nacional ($ 10.000 millones para 2004, sin incluir provincias) será utilizada para hacer frente a los vencimientos de capital que se produzcan de BODEN. Así lo dejó trascender el ministro de Economía, Roberto Lavagna, que de esta forma desestimó la posibilidad de hacer frente a estos pagos a través de la emisión de nueva deuda.

De esta forma, se repetiría el esquema de 2003, cuando también se utilizó el ahorro fiscal para hacer frente a los vencimientos de capital e intereses de la deuda posdefault sin recurrir a nuevas emisiones de títulos en reemplazo.

Aún queda la incógnita respecto del destino que tendrá el superávit que supere el nivel comprometido con el FMI, que ascendería a unos $ 4.000 millones más de lo estipulado.


Estos fondos «sobrantes» se explican por el fuerte aumento de la recaudación, que llevaría el superávit primario a más de 4% del PBI. Pero es muy probable que el gobierno se termine gastando prácticamente todo este ingreso adicional, tal como hizo el año pasado.

En los últimos meses de 2003, el gobierno de Néstor Kirchner avanzó con un fuerte aumento del gasto (e incluso adelantos de partida de enero de este año) ante las cómodas cifras de desempeño fiscal.

El total de vencimientos de capital de BODEN y otros bonos que están al día de 2004 supera levemente los u$s 1.500 millones, equivalente a poco menos de 4.500 millones de pesos.

Por supuesto, también existen otros vencimientos de deuda que el gobierno deberá enfrentar: a los organismos internacionales habrá que cancelarles u$s 1.047 millones a lo largo del año y otros u$s 276 millones en concepto de intereses de la deuda que está al día.

Y si bien en el Presupuesto existe la autorización para emitir nueva deuda por unos $ 2.700 millones para hacer frente a esos vencimientos, en principio no se utilizaría esta facilidad.

«En 2004, lo primero que vamos a hacer es precisamente cubrir esa partida, con el objetivo de no tener que renovar deuda que vence»,
explicó Lavagna. De esta forma, agregó el ministro, «no va a ser necesario reemplazar los BOCON y los BODEN por otros títulos».

• Reclamo

La definición es clave, sobre todo porque en breve se encarará el proceso de reestructuración de la deuda en default. Los acreedores reclaman que el mayor superávit sea utilizado para mejorar la propuesta de quita nominal de 75% que lanzó el gobierno. «Con la recuperación de la economía y la suba de la recaudación, es evidente que existe un amplio margen para pagar más de lo que dice (Roberto) Lavagna», aseguraron.

Sin embargo,
la posición del Palacio de Hacienda es distinta y prefiere privilegiar el pago de los bonos domésticos, que están en situación de cumplimiento normal. Por lo tanto, no habría prácticamente nueva emisión de deuda para hacer frente al pago de estos títulos, sino que directamente se utilizará dinero en efectivo.

A su vez, esto libera parte de los recursos en poder de inversores institucionales, como AFJP o bancos, ya que parte de sus recursos podrían haber sido utilizados por el gobierno para financiar la renovación de títulos. En el caso de los fondos de pensión, ya comenzaron a implementarse proyectos para que el dinero de los afiliados sea destinado a financiar obra pública y habría nuevos fideicomisos en los próximos meses.

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