26 de noviembre 2003 - 00:00

Lavagna desafía a De Vido y lanza propuesta por tarifas

El gobierno recibirá hoy a las empresas transportistas y distribuidoras de gas con una propuesta de difícil aceptación para las privatizadas. Les plantearán un acuerdo transitorio con un aumento de tarifas «rápido», mientras se realiza la renegociación integral, a cambio de que renuncien a los juicios en tribunales internacionales y comprometan inversiones para el año próximo.

La propuesta surge de un documento firmado por Gustavo Simeonoff, titular de la unidad renegociadora de los contratos, que circula desde el lunes en algunos despachos oficiales. Simeonoff, que está a cargo del organismo renegociador desde la gestión de Eduardo Duhalde, cuenta aparentemente con el aval del ministro de Economía, Roberto Lavagna, pero no tendría el respaldo del ministro de Planificación, Julio De Vido (quien junto con el titular del Palacio de Hacienda preside la unidad). De Vido, que reflejaría la opinión del Presidente en el tema, dijo ayer que hoy no se hablará de tarifas.

La propuesta de Simeonoff, que es igual para las eléctricas, es dura, aparentemente en línea con la política oficial, pero promete un aumento de tarifas en forma más o menos inmediata, cuando en los planes oficiales, si hay aumentos tarifarios, se priorizará a los precios que perciben las generadoras y las productoras de gas (petroleras). Estos precios son uno de los componentes de las tarifas junto con los márgenes de transportistas y distribuidoras.

• Cronograma

En principio, hasta anoche, las empresas de gas recibirán hoy un cronograma con distintas etapas de trabajo y la metodología con que se encarará la negociación. Esta última parte es la que contiene los aspectos más conflictivos para las empresas.

Según trascendidos confiables, la unidad renegociadora de contratos junto con funcionarios de la Secretaría de Energía y de los Ministerios de Planificación y Economía, planteará hoy a las gasíferas:

• El acuerdo entre el Estado y la concesionaria debe estar adaptado al nuevo contexto macroeconómico.

• El objetivo central es garantizar la prestación del servicio y su recomposición en el mediano plazo, y en segundo lugar abordar los problemas de las prestadoras.

• Si las empresas insisten en pedir un retroactivo en las tarifas (por los aumentos que no tuvieron desde que se dictó la ley de emergencia, en enero de 2002) se generaría un obstáculo en la renegociación, porque ese retroactivo conspiraría contra el crecimiento económico.

• En la etapa de negociación, las partes tendrán que «compatibilizar» conceptos y metodologías para evaluar: costos operativos, inversiones, base de capital y rentabilidad.

• También se propone en esa etapa redefinir de común acuerdo un nuevo régimen de calidad del servicio y penalizaciones, lo que implica modificar las leyes de marco regulatorio de gas y electricidad y los decretos reglamentarios.

• Asimismo, se pedirá la participación de las empresas en «un régimen de servicio público de interés social» (lo que hasta ahora se denomina tarifa social para los sectores de menores recursos para lo cual las compañías deberían realizar un aporte).

• Se definirá un sendero de adecuación de tarifas a mediano plazo.

• Se postergarán dejando bajo un «paraguas» los temas de difícil resolución en la actual situación económica (puede ser que esto aluda al endeudamiento externo).

• Se iniciarán en forma simultánea las negociaciones para un acuerdo parcial y otro integral sobre el contrato de concesión.

• El acuerdo parcial habilitaría en forma rápida un aumento moderado de tarifas a cambio de contraprestaciones por parte de las empresas: inversiones a realizar durante 2004 y renuncia a seguir litigando en el CIADI, el tribunal arbitral que depende del Banco Mundial donde se resuelven las controversias por los tratados bilaterales de protección recíproca de las inversiones.

Hay cuestiones que a primera vista parecen de muy difícil resolución, como por ejemplo acordar criterios para medir costos operativos, inversiones, capital y rentabilidad. Tampoco parece sencillo que las empresas acepten un nuevo régimen de calidad del servicio y penalizaciones.


En el encuentro que hoy habrá con las gasíferas, y el próximo martes con las transportistas y distribuidoras eléctricas, la unidad renegociadora planteará un cronograma de reuniones y agenda de trabajo. La primera etapa tendrá como objetivo generar una base de datos sobre costos operativos, inversiones, tarifas y rentabilidad.

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