1 de octubre 2002 - 00:00

Lavagna optó por mantener cautela

Minutos antes de emprender regreso a la Argentina, Roberto Lavagna efectuó declaraciones sobre las negociaciones con el FMI. Salió a bajar las expectativas sobre el miniacuerdo: «Ni las catástrofes de la semana pasada ni nada en el sentido de festejar locamente en el día de hoy», dijo sobre el estado actual de las negociaciones. Pero dejó trascender que esta semana se redactará la carta de intención al señalar que «todo el equipo se quedará en Washington para poner las cosas en papel».

A continuación, las principales afirmaciones a diferentes medios de Roberto Lavagna poco antes de abandonar Washington:

• Hace una semana se había expandido una ola de pesimismo, la idea de que no había acuerdo. Esa situación de conflicto extremo nunca existió. Hoy, en cambio, se ha expandido la idea de que el acuerdo es inminente. Ni lo que se dijo hace una semana era cierto ni lo que se dijo el día de hoy es cierto.

• Lo que sí es cierto es que en las negociaciones hay momentos en los cuales uno tiende a alejarse o a divergir y hay momentos en los que uno encuentra mayor grado de entendimiento, mayor grado de convergencia. Claramente, lo que resulta del viaje es que hemos entrado en una etapa de convergencia y esto es lo que ha permitido tomar la decisión, junto con el director gerente del Fondo, de que todo el equipo se quede en Washington como para tener una semana muy intensa de negociaciones y poner las cosas en papel, para estar seguros de que las dos partes estamos entendiendo lo mismo. Ni las catástrofes de la semana pasada ni nada en el sentido de festejar locamente en el día de hoy.

• Duhalde, en su comunicación con el director del Fondo, Horst Köhler, de la semana pasada, le señaló que desde el gobierno argentino se iban a hacer los esfuerzos necesarios, sobre todo ligados al Congreso y a los gobernadores, para que exista cierto grado de consenso y la idea de que pueda haber continuidad sobre ciertos puntos básicos más allá de la transmisión del gobierno, en mayo de 2003.

En principio, estamos hablando de un solo acuerdo, con la idea de que pueda terminar en diciembre de 2003, de manera tal que el próximo presidente no tenga que ponerse a negociar inmediatamente, sino que tenga el tiempo suficiente como para poder organizar sus equipos y su política. Esto es lo mismo que hemos hecho con el Presupuesto. En el Presupuesto que hemos presentado hemos dejado 3.500 millones de pesos, que equivalen a 8% sin una asignación específica, como para que el próximo presidente tenga recursos suficientes como para moverse en los primeros meses. La idea es la misma acá. Incluso el Fondo sabe de esta decisión que tomamos en materia de presupuesto y encontró muy constructivo y razonable que hubiéramos procedido de esa manera.

Hemos hablado de las implicancias de alguna decisión de carácter judicial (por un eventual fallo de la Corte contra la pesificación), pero sin analizar ningún escenario de carácter extremo porque, en realidad, creemos que eso no se va a producir.

• Además de estar reunidos con el BM, el BID y el FMI, tuvimos más de 15 reuniones con ministros de Economía de los países del G-7 más los de otros países, en desarrollo grandes, y en todas esas conversaciones se discutió el tema global, se discutió el tema argentino y también hubo alguna pregunta sobre cuál era nuestra opinión sobre la situación en Brasil. En todos los casos, hemos señalado que a nuestro entender no hay razones para esperar una desestabilización profunda, que éstos son los momentos de agitación preelectoral. Pero estamos convencidos de que después la situación va a tender a estabilizarse y, en definitiva, que la región, que hoy está siendo muy golpeada, en Brasil, Uruguay, Paraguay, la Argentina, pueda por lo menos estabilizarse y empezar a orientarse hacia una recuperación económica.

Si va a haber acuerdo, sin duda tendrá que ser para fin de año, porque antes de esa fecha hay una serie de vencimientos cuyo tratamiento depende precisamente de que haya o no acuerdo. Son caminos distintos que habrá que tomar según una cosa o la otra. Yo espero que haya un acuerdo; y el director Köhler, también, muy enfáticamente, ha señalado su voluntad de que haya acuerdo. La gente se queda a trabajar, si hace falta, y el fin de semana o la semana que viene yo podría viajar nuevamente. Habrá que ir viéndolo día tras día según lo que ocurra en esta sesión de escribir la letra fina del acuerdo, que es en lo que se va a trabajar.

• En forma indirecta, alguien del Fondo sí habló con alguien de nuestro equipo para reconocer que algunas declaraciones no habían sido muy felices y para sugerir que evitemos en los próximos días hacer más declaraciones. Yo le contesté y autoricé a este funcionario a que le diera la garantía de que así fuera, señalándole que justamente nosotros habíamos tratado de mantener la boca lo más cerrada posible, pero que, ante ciertas cosas, no queda más remedio que contestar. Pero que, si la actitud era ahora la de trabajar en silencio y seriamente, encantados de hacerlo. A veces, algunos hablan de más, en forma positiva o negativa, eso genera ruidos y dificultades en la negociación.
Con quien sí se habló expresamente en forma directa de las declaraciones públicas hechas fue con el ministro alemán, quien señaló que lamentaba algunas de las declaraciones que se habían hecho y, por cierto, señaló la buena voluntad que Alemania va a tener para analizar la situación argentina.

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