Diputados y senadores se despidieron ayer del año legislativo dejando en claro que no quedó pendiente de tratamiento ni una sola de las leyes que el gobierno había acordado con el FMI: «No hay excusas, no le pueden cargar ningún incumplimiento a la Argentina. Nosotros votamos todo», decían ayer algunos legisladores en el despacho de José María Díaz Bancalari durante la presentación del balance legislativo 2003. La alegría, de todas formas, se vio opacada por la bronca que comenzó a crecer en el Congreso después que se conocieron los 32 vetos que Néstor Kirchner aplicó sobre el Presupuesto 2004, todos sobre agregados hechos por los diputados y senadores.
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Todo el paquete de leyes comprometidas con el Fondo debía estar sancionado antes del 17 de diciembre pasado. Y a pesar de los inconvenientes, el Congreso terminó de sancionarlas a tiempo, como las reformas en el monotributo, cambios a la ley penal tributaria, prórroga del Impuesto a las Ganancias sobre reintegros a las exportaciones o el paquete completo antievasión.
Les faltó a los legisladores mencionar el último proyecto que Roberto Lavagna envió al Congreso: el aumento en la alícuota de impuestos internos sobre los cigarrillos, de 60% a 64%, con una modificación del IVA que permitirá aplicar ese impuesto sobre el valor total de la marquilla de cigarrillos, incluyendo el resto de los tributos. Ese proyecto, que aportará más solvencia a la situación fiscal por unos $ 1.000 millones anuales, terminó el año con tanta resistencia del Congreso como el día que lo presentó Lavagna. Las provincias tabacaleras ya anunciaron abiertamente el boicot y hasta el ministro de Economía reconoció las presiones. Sería, entonces, el único incumplimiento del Congreso a la subordinación legislativa a Kirchner que se detectó desde el primer día de la gestión.
Contando a granel, el Congreso aprobó este año un total de 106 leyes, de las cuales 26 estuvieron relacionadas con temas económicos y 6 con la educación. Daniel Scioli, como presidente del Senado, Eduardo Camaño por Diputados y los peronistas Miguel Pichetto y José María Díaz Bancalari explicaron que otras 29 leyes están incluidas en el rubro «otros», mientras que 11 se relacionan con la legislación penal, 7 con las provincias y regionales, 5 con legislación laboral, 4 con los derechos humanos, un número igual con el sistema judicial y 3 con minoridad.
De los 106 proyectos aprobados, 61 fueron presentados por legisladores y 45 por el Poder Ejecutivo. Pero incluso se sancionaron 6 normas que había presentado Fernando de la Rúa cuando era presidente, 24 que quedaron pendientes de Eduardo Duhalde y 13 leyes de Kirchner.
En cuanto a la división por partidos, sin duda el PJ del Congreso originó la mayor cantidad de proyectos sancionados: 32 fueron presentados por legisladores peronistas, 18 por el radicalismo y 10 por legisladores de otros bloques.
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