14 de octubre 2008 - 00:00

Libera Brasil u$s 45.000 M para ayudar a los bancos

Lula y Rodríguez Zapatero, ayer en Toledo. Entre ellos unaescultura del Quijote. El brasileño recibió el premio que llevaese nombre por su aporte a la difusión del español.
Lula y Rodríguez Zapatero, ayer en Toledo. Entre ellos una escultura del Quijote. El brasileño recibió el premio que lleva ese nombre por su aporte a la difusión del español.
El Banco Central brasileño anunció ayer la liberación de unos 45.000 millones de dólares a la banca privada, mientras el presidente Lula da Silva reiteró que no reducirá gastos en infraestructura.

Las autoridades monetarias explicaron ayer que los 100 mil millones de reales serán inyectados gradualmente y en orden a las necesidades del mercado.

Tres normas instrumentales permitirán al Central entregar 27.000 millones de reales (12.000 millones de dólares) en las próximas semanas. La decisión ayudó a impulsar con mucha fuerza al mercado bursátil paulista.

Los encajes bancarios son utilizados, en períodos de estabilidad económica, como instrumentos de política monetaria para reducir el dinero circulante.

Ante la carencia de liquidez, traducida en falta de créditos privados, el Central flexibilizó el monto del dinero o medios de pago inmovilizado.

  • Instrucciones

    Fue la cuarta modificación en las normas que rigen los «depósitos compulsivos» adoptada por el Banco Central desde el inicio de esta fase de la crisis, en setiembre. Hasta el momento el banco había liberado unos 60.000 millones de reales (27.000 millones de dólares) y con el anuncio de ayer esa cifra alcanza los 160.000 millones de reales (72.600 millones de dólares).

    Esos 160.000 millones de reales representan 60% del dinero sometido a «encaje» en todo el sistema bancario de Brasil. El presidente Lula da Silva instruyó a Henrique Meirelles, titular del Banco Central, y al ministro de Hacienda, Guido Mantega, que arbitren las medidas para recomponerla oferta crediticia. Para Lula es prioritario evitar una caída abrupta de la actividad económica en 2009, a pesar de que comentaristas estiman que la desaceleración provocará que el PBI pase de un crecimiento cercano a 6% este año a sólo 3,5% a 4% el próximo.

    «Ninguna obra de infraestructura que nos comprometimos hacer va a parar, el PAC (Programa de Aceleración del Crecimiento, con 275.000 millonesde dólares en obras) va a continuar» afirmó ayer Lula da Silva. «Y tengo la certeza de que las inversiones de las grandes empresas brasileñas van a continuar» así como las inversiones previstas por la estatal Petrobras, agregó el presidente.

    El gobierno está dando respuesta a la crisis en diversos frentes de acción.

    Lula da Silva se encuentra en España donde ayer analizó la crisis con su colega José Luis Rodríguez Zapatero, tema que también tratará mañana en India y el jueves en Mozambique, último destino de su gira.
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