2 de septiembre 2003 - 00:00

Llega hoy la misión decisiva del Fondo

Hoy llega la nueva misión del Fondo Monetario, en el último intento de llegar a un acuerdo antes del 9 de setiembre, cuando vencen u$s 2.900 millones con el organismo. Trascendieron ayer nuevos datos sobre el estado de las negociaciones. Se mantiene la chance de llegar a un acuerdo a 3 años antes de esa fecha, caso contrario se podría pagar con reservas pero por el monto total (no pagos parciales, según lo decidió Roberto Lavagna). Otra alternativa es entrar en mora por pocos días con el organismo, hasta llegar a un entendimiento. Es la preferida en el gobierno, llegado el caso. Como el directorio del FMI no trata acuerdos con países que tienen atrasos en los pagos, una vez cerrado el entendimiento, la Argentina pagaría con reservas y recuperaría ese monto, tras la aprobación por parte del directorio. Las metas monetarias quedaron prácticamente acordadas en una reunión que ayer mantuvieron el titular del Banco Central, Alfonso Prat-Gay, y el representante permanente del Fondo en la Argentina, John Dodsworth.

A partir de hoy, y en las próximas 72 horas, el gobierno argentino se juega la posibilidad de alcanzar un acuerdo a tres años con el FMI antes del 9 de setiembre y así conseguir la refinanciación de los u$s 2.900 millones que vencen ese día. Sin embargo, altas fuentes de Economía consideraban este objetivo como «altamente complicado».

La misión negociadora del organismo, encabezada por John Thornton, se concentrará en tres aspectos centrales: el superávit fiscal hasta 2006, una reducción neta de la deuda que el país mantiene con el organismo y un cronograma claro respecto de cómo se avanzará con la adecuación de tarifas.

De todas formas, la negociación técnica convivirá con definiciones políticas que deben adoptar los países del G-7, que son los que mandan en el directorio del organismo internacional.

En caso de no zanjarse rápidamente las diferencias, el próximo objetivo sería llegar a un entendimiento antes del 23 de setiembre, cuando comienza la asamblea del FMI y el Banco Mundial en Dubai (ver nota vinculada).

Si bien los Estados Unidos mostraron una actitud favorable para alcanzar un acuerdo de largo plazo, el Departamento de Estado es mucho menos permeable que el Tesoro. La posición de Collin Powell, quien estuvo en la Argentina apenas asumió el presidente de la Nación, Néstor Kirchner, es que el país debe «ayudarse a sí mismo» para luego recibir la ayuda internacional.

Los europeos, en tanto, tienen una postura más dura, ante la falta de señales concretas en temas que afectan a las empresas de ese origen, particularmente en la cuestión tarifaria. España, Francia e Inglaterra piden definiciones mucho más concretas sobre esta cuestión.


«Nuestro objetivo es llegar a un entendimiento antes del 9 de setiembre y con ese objetivo nos sentaremos a negociar, aunque ahora hay que destrabar las conversaciones»
, explicó una alta fuente de Economía que participa de las negociaciones.

• Complicación

La orden presidencial es, al menos por el momento, no utilizar reservas para hacer frente al vencimiento de u$s 2.900 millones de la semana próxima con el organismo. Al menos mientras no existan indicios claros de que se está al borde del final de la negociación.

Desde el Palacio de Hacienda reconocen que la actitud rígida del presidente de la Nación complicó las cosas más que lo esperado:
«Si dependiese de Economía, el acuerdo ya estaría prácticamente cerrado. Pero es obvio que el Presidente quiere tener un rol activo en la negociación», indicaron.

Estas son las posturas que se pondrán en juego a partir de hoy y que determinarán si finalmente se destraban las negociaciones:

Superávit fiscal creciente en el tiempo: fue el propio Kirchner el que estipuló un nivel fijo de 3% del PBI para el superávit primario entre 2004 y 2006, los tres años que duraría el acuerdo. Sin embargo, en el FMI insisten en que se trata de un ahorro fiscal insuficiente para hacer frente ya no al pago de la deuda a refinanciar, sino de la que actualmente se respeta (como BODEN y préstamos garantizados). Por eso, pide niveles crecientes de ahorro, que deberían superar 4% del producto para 2006.

Reducción de la exposición argentina ante el Fondo: éste es un punto en el que insisten, sobre todo, los países europeos. Básicamente, se busca que la Argentina efectúe pagos netos al organismo internacional, por lo que los vencimientos de capital serían refinanciados sólo parcialmente. La contraoferta argentina es pagar en efectivo los intereses (como sucedió en lo que va de 2003) por un total de u$s 2.500 millones en los tres años de acuerdo. Pero, a cambio, obtener un refinanciamiento por u$s 14.000 millones de capital durante el mismo período. En este punto hay un mayor acercamiento.

Cronograma preciso para adecuación tarifaria: en el borrador inicial del acuerdo, redactado hace diez días, las tarifas figuran como una cuestión para ser abordada, pero sin mayores precisiones. El directorio del Fondo insiste con la necesidad de explicitar cómo se avanzará con la cuestión y no se conforma con la aprobación de la ley que autoriza al gobierno a revisar los contratos de las privatizadas.

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