4 de mayo 2006 - 00:00

Llovió metralla en caída libre

Llovió metralla en caída libre
Exuberante, aunque no por felices motivos, los indicadores de la rueda de ayer en Buenos Aires resaltaron dentro de cualquier cuadro estadístico. Porque se produjo una baja de magnitud en el medidor de precios, y ésta se formalizó con volumen en los tres dígitos. Una conjunción sumamente indeseada, a la que habrá que encontrarle razones entre la canasta de motivos -y hay para elegir- que movilizaron a los operadores a formar una legión vendedora, que descargó órdenes a modo de metralla sostenida. En esto, alcanzó nuevamente papel destacado la acción «madre» de estos meses -Tenaris-, y su rol alcanzó ribetes superlativos, en los dos aspectos. El Merval perforó durante toda la fecha sus pisos de 1.900, tocando un mínimo de 1.851, máximo en 1.883 y alcanzando un cierre muy cercano a lo más bajo de la reunión: 1.855 y con 2,83% de retroceso. Mucho peor las pasó el Burcap, indicador que derrapó con 4,4%. Y por esta vez el «M.AR», listado sin extranjeras, se vio satisfecho de su nómina: porque sólo mermó poco más de 1 por ciento.

El total negociado no llegó a $ 100 millones de efectivo por apenas unos miles de pesos, ocupando 15% de franja sobre totales generales y demostrando que toda la actividad bursátil tuvo altas ordenes. En ese total, Tenaris participó con más de 800.000 acciones y aportando cerca de la mitad -más de $ 50 millones- al volumen accionario del día. Y sus precios se desplomaron a menos de $ 66, fijando 6,3% de caída: un peso ponderado sumamente difícil de soportar. Día no sólo de bajas, sino también de preocupación. Y de lo último aparecido, habrá que agregar la suba de precios de la energía para grandes empresas (como las cotizantes). Una semana inicial que se complicó... y mucho.

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