27 de febrero 2004 - 00:00

Lo que se dice en las mesas

Muchos ayer se lamentaron de que la desmentida de la Secretaría de Finanzas sobre el no pago de los nuevos bonos hubiera sido tan rápida. «Si Nielsen se demoraba unas horas más, nos hubiera permitido comprar a precios muy baratos», aseguraba un importante operador extranjero. De todas maneras, ayer sólo recuperaron 50% de lo perdido al trascender el miércoles la disposición de la Caja de Valores (no la Comisión de Valores, que estuvo al margen del episodio) con el pago de los títulos únicamente a los tenedores originales. ¿Por qué este optimismo sobre bonos en la plaza? Porque los números de la economía le seguirán jugando a favor por el momento al gobierno, y ya se anticipa al mismo tiempo que no habrá inconvenientes con la aprobación de las metas por parte del FMI.

• Una opción algo sofisticada para el ahorrista tradicional y que está ganando cada día más adeptos en la Bolsa es la de comprar una acción y «lanzarla», es decir, vender una opción de compra con vencimiento en abril. Se hace especialmente sobre Pérez Companc y promete un rendimiento de 7% directo, nada despreciable en el actual contexto de tasas de plazo fijo en torno a 4% anual. El riesgo: que la Bolsa se desplome, la opción lanzada no sea ejercida y el inversor se quede posicionado con papeles de Pérez Companc a menor precio. Sobre la evolución del Merval, Juan Nápoli, de Nápoli Sociedad de Bolsa, señaló que «por el momento va a oscilar entre los 1.100 y los 1.200 puntos».

• Las versiones que ayer informó el monopolio «Clarín» sobre la salud del ministro Lavagna para el mercado financiero nunca existieron. Menos, tuvieron algún impacto en los precios. Por ello, en realidad, el enojo del ministro al ver publicada la especie en ese matutino.


• La incorporación de Federico Molina como representante financiero en Washington y en la reunión con el Comité Global de Acreedores en Nueva York fue bien recibida pese al descontento existente con la propuesta argentina. Según fuentes del Palacio de Hacienda, no fue un maltrato a los bonistas que no haya ido un funcionario de mayor jerarquía sino que, todo lo contrario, gradual-mente se le van a ir asignando a Molina mayores funciones y definiciones sobre la renegociación de la deuda. El caso de Molina es poco frecuente: funcionario de línea del Ministerio de Economía desde hace varios años, goza de excelente reputación aquí y en el exterior, al punto que en varias oportunidades fue tentado con ofertas para pasarse al sector privado. Siempre fueron rechazadas.

• Con respecto a la crisis en Brasil, los operadores están a la espera de la publicación de las revistas «Veja» e «Istoé», las que adelantan información sobre casos de corrupción de funcionarios allegados a Lula. El lunes volvería la actividad normal, pasada ya la efervescencia del carnaval, aunque el mercado, por la firmeza con que opera la deuda brasileña, anticipa que la crisis será superada.

Dejá tu comentario

Te puede interesar